Krugman empieza a renegar de Obama

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24 de marzo de 2009 (11:07 CET)

El prestigioso economista y premio Nobel, Paul Krugman, da un palo al ejecutivo de Barak Obama, justo cuando el presidente ha hecho público su plan para sanear los activos tóxicos de la banca y restablecer la confianza en los bancos.

El plan de Obama supone inyectar en las entidades financieras una cifra cercana al medio millón de euros, lo que ha causado una reacción eufórica de las bolsas americana y europeas y el efecto contrario en Krugman, que ha acusado a la nueva administración de seguir la estela dibujada por el gobierno Bush de cambiar “dinero por basura”, en relación a la compra de activos tóxicos causados por las hipotecas incobrables.

El mediático economista considera, en un articulo publicado en New York Times, que uno de los defectos de la nueva administración es considerar que los bancos “están básicamente saneados y los banqueros saben lo que hacen”. Critica también Krugman que ante la última crisis creada a partir de descubrirse las primas millonarias autootorgadas por los directivos de la aseguradora AIG, la respuesta del ejecutivo ha sido afirmar que no sabía nada y que en todo caso el problema lo habían creado otros.

Nublado por Wall Street

En su articulo, el premio Nobel ataca con dureza a Obama del que asegura que actúa como si quisiese confirmar que ha perdido el contacto con la realidad y que su visión está excesivamente nublada por unos lazos estrechos con el mundo financiero de Wall Street.

La respuesta que plantea Krugman es que el gobierno garantice los activos y al mismo tiempo tome el control temporal de los bancos más afectados por el problema y los devuelva al mercado una vez que se hayan saneado los balances.

La línea actual del ejecutivo norteamericano se basa, en opinión de Krugman, en considerar que los activos que tienen los bancos en sus balances como incobrables valen en realidad mucho, mucho más de lo que nadie está en disposición de pagar actualmente. “De hecho”, afirma el premio Nobel, “su verdadero valor es tan alto que si se le otorgase el precio correspondiente, los bancos no tendrían problemas”.

La fórmula de la Casa Blanca, según Krugman, es impulsar al alza el precio de los activos hoy incobrables hasta que estos precios alcancen sus valores “justos” . En este sentido, el ejecutivo anterior planteaba la compra directa de los activos mientras que Geithner, el nuevo zar de las finanzas oficiales, propone un mecanismo complejo a partir del cual el estado presta dinero a privados para que estos compren los activos tóxicos. La idea es que sea el mercado el que vaya poniendo en su lugar el verdadero valor de dichos activos.

La solución planteada, al parecer de Krugman es simplemente una formula para subvencionar a los privados para que estos compren activos incobrables. Este mecanismo puede funcionar si el valor de dichos activos sube o puede fracasar si baja.
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