Krugman: la caída del comercio internacional, peor que con la Gran Depresión

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08 de octubre de 2009 (11:41 CET)

El premio Nobel de Economía, Paul Krugman considera que el comercio internacional ha sufrido en esta crisis una caída sin precedentes, peor que la que registró durante la llamada Gran Depresión. Precisamente, este elemento hace pensar al experto economista que la salida de esta situación será más complicada.

Apuntó que tradicionalmente los países se recuperaban de una crisis aumentando al máximo sus exportaciones, pero en este caso en que la recesión ha sido mundial, "tendremos que acostumbrarnos a vivir en un mundo diferente, a no ser que encontremos otro planeta con el que establecer relaciones comerciales".

“En materia de comercio internacional, esto no es como en la Gran Depresión, es peor", dijo el columnista de 'The New York Times' durante su intervención en la última jornada del World Business Forum celebrado en Nueva York.

"El comercio mundial ha actuado como un mecanismo de transmisión de la recesión, incluso hasta los países con sistemas financieros relativamente saludables", explicó Krugman, para el que este fenómeno era un claro ejemplo del grado de globalización de la economía.

Reconoció que la Administración estadounidense se ha comportado como un "estabilizador" y ha evitado un "apocalipsis" desencadenado por una excesiva ingeniería financiera, que llenó los mercados de un tipo de deuda que es "como la carne picada: Uno no puede saber realmente lo que se está comiendo en la hamburguesa".

"Basándonos en los datos del PIB (estadounidense), la recesión ya ha terminado, puesto que hemos vuelto al crecimiento. El riesgo de depresión ya ha pasado, y todos los indicadores apuntan a la recuperación, pero el mercado laboral sigue deteriorándose, así que la recesión puede haber acabado, pero los malos tiempos en absoluto", apuntó Krugman.

En ese sentido explicó que normalmente las crisis financieras van acompañadas de "largos periodos malos" para el crecimiento económico, por lo que "con ésta, que es la madre de todas las crisis financieras sincronizadas", es previsible que la plena recuperación se haga esperar varios años.

Para superar los efectos de la crisis en el empleo y en el comercio internacional, Krugman rechazó la conveniencia de acudir al proteccionismo de los mercados, una medida que a menudo se ha dicho que contribuyó a empeorar la situación durante la Gran Depresión.

Aún así consideró razonable la adopción el mes pasado por parte del Gobierno estadounidense de aranceles para algunos tipos de neumáticos procedentes de China, pese a que hubo quien lo interpretó como un primer paso hacia el proteccionismo como vehículo para paliar los efectos de la crisis.

"Mientras se respeten las normas del juego, es lógico que se tratan de proteger un poco los mercados para dar tiempo a la gente a que se adapte a los cambios", argumento Krugman, quien añadió que se trata de una medida "temporal" que no viola los acuerdos comerciales internacionales.

En tono jocoso añadió que, en cualquier caso, el comercio entre China y Estados Unidos en los últimos años no ha estado muy descompensado: "ellos nos vendían juguetes envenenados y marisco contaminado, y nosotros les vendíamos activos tóxicos".
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