La banca española capeará el próximo temporal con nuevas comisiones

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Las seis grandes entidades solo fueron capaces de generar 300 millones más de margen de intereses en 2015 en su actividad en España, gracias a que han bajado la remuneración de los depósitos

Varias personas sacan dinero de cajeros

Madrid, 12 de febrero de 2016 (16:13 CET)

Las incertidumbres que está generando la actual crisis bursátil, con los bancos en el epicentro de la diana de los inversores por las dudas sobre la solvencia de su capital y el excesivo endeudamiento soberano, llegan en un momento en el que, en España, el margen de maniobra de las entidades financieras para seguir ganando dinero cada vez resulta más estrecho.

Basta seguir el dato clave del margen de intereses –su principal fuente de ingresos junto a las comisiones y las inversiones–, para ver cómo cada vez es menor la diferencia entre los intereses que cobran las entidades por los créditos que otorgan y lo que retribuye a los clientes por los depósitos cada vez resulta menor.

Al cierre del ejercicio 2015, el margen de intereses de los seis grandes bancos españoles, haciendo la comparativa con la actividad local para que la foto resulte más precisa, se elevaba a 19.437 millones de euros. Apenas 300 millones más que un año antes.

El Sabadell tiró del carro

Y gracias, sobre todo, a Banc Sabadell, que lograba aumentar ese margen, solo en España, en 400 millones, un 18% más, y también a los aproximadamente 200 más de BBVA y Caixabank. Incrementos de márgenes de intereses que compensaban los deterioros que, en este apunte de la parte alta de la cuenta de resultados, reconocían el Santander y Bankia, con 200 millones menos, y también el Popular, con casi 100.

De cara al presente ejercicio, el asunto no pinta mucho mejor. Ni se pueden seguir subiendo los intereses por el crédito otorgado ni tampoco se puede bajar más la rentabilidad de los depósitos de los clientes.

El crecimiento de esos intereses en la zona del euro hubieran venido de la mano de la subida de los tipos de interés, para seguir la senda marcada por la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, pero ya ha quedado descartada, ante la creciente incertidumbre de la situación económica internacional.

China, Brasil, la caída del petróleo y, ahora también, las dudas de la solvencia del capital de algunas grandes entidades financieras europeas, aconsejan la máxima prudencia. La propia presidenta de la FED, Janet Yellen, en su última comparecencia, no se atrevía a dar marcha atrás a la subida inicial, pero dejaba en suspenso los nuevos aumentos anunciados.

La FED no descarta intereses negativos

E incluso no descartaba, como ya está ocurriendo en Europa, que también en Estados Unidos pudiera irse a tasas de interés negativas, de manera que la Reserva Federal comenzara a cobrar intereses a los bancos por depositar sus fondos en sus arcas, al contrario de lo que sucede en una situación normal.

Con este panorama, en España, a los bancos, para mantener esos márgenes, no les va a quedar otra, que seguir apretando a los clientes vía comisiones, aunque tampoco se trate de una opción que pueda dispararse, con particulares y empresas todavía muy al límite en su capacidad de generar recursos.

Comisiones

En 2015, los seis grandes bancos españoles aumentaron las comisiones en 300 millones, hasta casi 7.800 millones. El Santander las redujo en algo más de 100 millones, el Popular en 60 y Bankia en 10.

Las subidas provinieron desde Caixabank, BBVA y el Sabadell, con 188, 152 y 138 millones más, respectivamente. En 2016, habrá que ver el impacto que estas comisiones tiene en las cuentas las que se han empezado a cobrar por sacar efectivo de los cajeros.
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