La Caixa, Sabadell, Santander y Banesto soportan la mitad de la deuda de Viajes Marsans

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Díaz Ferrán busca contrarreloj 32 millones para la campaña turística

24 de febrero de 2010 (11:17 CET)

Cuatro entidades de crédito, entre ellas dos catalanas, soportan la parte más importante de la deuda a corto plazo de Viajes Marsans. El grupo que lidera el presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual, tiene en marcha negociaciones con entidades bancarias transcendentales para las empresas de dicho conglomerado, informa el diario Expansión.

Marsans negocia contrarreloj para conseguir 32 millones de euros que, junto a los ocho millones que ya le concedió la banca, permitirán alcanzar la cantidad de 40 millones y obtener la liquidez al grupo para afrontar la campaña turística de Semana Santa y del estío. Todo en medio de la pérdida de confianza generada por la crisis de Air Comet.

Los cuatro bancos que aportaron los 8 millones fueron La Caixa, Santander, Banesto y Sabadell. Una vez se cierre este capítulo con éxito, el grupo controlado por Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual Entrará en dos afrontará dos negociaciones claves.

La primera es la refinanciación de una deuda de 120 millones de euros a corto plazo de Marsans con la banca. El 65% del importe, es decir, 78 millones de euros, corresponden a cinco entidades financieras: Santander (22,80 millones), Banesto (14,40 millones), La Caixa (14,40 millones), Banco Sabadell (15,60 millones) y Caja Rural de Ciudad Real (10,80 millones).

Cuotas

El resto de la deuda, hasta sumar otros 42 millones, está repartida entre otros diez bancos y cajas, entras los que figuran Bancaja, CAM, Bankinter y Caja Madrid.

El principal problema para salvar Marsans se abordará en tercer lugar: la reestructuración de Teinver. Esta sociedad patrimonial de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán, a través de la cual controlan Air Comet y otras sociedades es la que ha hecho que la crisis de la aerolínea haya contaminado las cuentas de Marsans.

Teinver debe 240 millones a Viajes Marsans, cuya caja se ha destinado a financiar todo el grupo. Teinver ha usado ese dinero sobretodo para mantener a en el aire a Air Comet, pero, además, lo ha invertido en Astra, una sociedad de financiación de aviones que también ha colapsado, y en otras filiales con graves dificultades financieras, como la de servicios aeroportuarios Newco.

No es la única exposición al riesgo de Viajes Marsans con Teinver, ya que la joya del grupo ha concedido garantías a la sociedad patrimonial y las filiales de ésta por 185 millones.

El problema es que no hay ninguna garantía de que Teinver pueda devolver los importes prestados a Viajes Marsans, que, en ese caso, debería provisionarlos. De hecho, la auditora PricewaterhouseCoopers (PwC) no quiso valorar las cuentas de Marsans del ejercicio cerrado en febrero del año pasado al entender el riesgo de la deuda de Teinver.
La banca ya ha exigido a Díaz Ferrán y Pascual que empiecen a vender activos del grupo para devolver deuda a Marsans como parte del plan de rescate global de la compañía.

Como garantía de la deuda, Teinver ha entregado en prenda a Viajes Marsans las acciones de Hotetur Club, la cadena de hoteles del grupo. Según las cuentas de Teinver de 2008, en el caso de que no haya pagado la deuda con Marsans a finales de este mes, se procederá a ejecutar la garantía. Por tanto, Hotetur podría ser uno de los activos a vender, al igual que algunos de sus hoteles o suelo de su propiedad.

El grupo también podría desprenderse de alguna otra concesión de servicio de transporte de viajeros. Hace semanas, Pascual vendió varias líneas regulares en la Comunidad de Madrid a Avanza, el grupo de transportes propiedad del fondo británico de capital riesgo Doughty Hanson.

El resto de activos de Teinver, que el año pasado consiguió refinanciar 260 millones de los 321 millones adeudados a los bancos, ha perdido mucho valor con la crisis. Su 3,5% de acciones en SOS apenas asciende a 13,4 millones (cuando adquirió esos títulos en 2007 valían 74 millones) y Aerolíneas Argentinas ha sido expropiada por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sin que Marsans recibiera un euro. El grupo ha llevado el caso a los tribunales.
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