La Caixa se queda sola como gestora de la obra social con el Govern

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CONVENIO ECONÓMICO

Andreu Mas-Colell con Isidro Fainé, en la firma del convenio/EFE

15 de mayo de 2013 (23:39 CET)

Los invitados a la sala noble del Departament d'Economia de la Generalitat han ido disminuyendo en los últimos años. Ahora sólo acude el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, para firmar una colaboración que se había convertido en un acto de una gran importancia simbólica.

Fainé firmó este miércoles con el conseller Andreu Mas-Colell el convenio en materia de obra social para 2013 dotado con 28,35 millones de euros, un 1,75% más que en 2012, y que supone el 7% del total de recursos que la entidad destina este año a programas de acción social en Catalunya.

Hubo otro invitado especial: el vicesecretario de la Federación Catalana de Cajas, Antoni Millet, una institución que se ha quedado casi sin miembros.

La única caja en activo

Y es que con los últimos cambios en la normativa reguladora de las cajas de ahorro éstas se han visto obligadas a transformarse en fundaciones de carácter especial. Mas-Colell, por tanto, sólo pudo firmar el convenio con La Caixa, la única caja activa, y punta de lanza de CaixaBank.

El acuerdo en la sede de Economia constata una transformación que aún no se ha asimilado. Ya no hay cajas de ahorro catalanas.

En 2012 los que subieron en ascensor hasta la planta séptima del edificio de Economia eran algo más numerosos. El convenio lo firmaron el propio Fainé, pero en calidad entonces de presidente de la Federación Catalana de Cajas de Ahorro, junto con Juan Maria Nin, director general de La Caixa; Josep Ibern, presidente de la Caja de Ahorros Laietana y Ricard Banquells, director general de la Caja de Ahorros del Penedès.

También estaba Más-Colell, claro, y Antoni Millet, entonces vicesecretario de la Federación.

La última gran reunión, en 2010

Y si vamos retrocediendo en el tiempo, los dos ascensores de Economia iban subiendo a más responsables de entidades financieras catalanas. En el último año del conseller de Economia del tripartito, Antoni Castells, en 2010, los asistentes eran 15 personas, contando al propio conseller y los dos responsables financieros del departamento. Fue la última gran reunión de las cajas catalanas.

En 2011, ya con Mas-Colell de titular de Economia, se reunieron algunos menos: Juan Maria Nin, director general de La Caixa; Dídac Herrero, director general adjunto de Unnim; Adolf Todó, director general de Catalunya Caixa; Josep Ibern, director general de Caixa Laietana y Ricard Pagès, director general de Caixa Penedès.

El convenio se firma desde hace 15 años, y supone un ejemplo de buena colaboración, en la que la Generalitat gestiona recursos aportados por las entidades, procedentes de su obra social, para proyectos sociales, programas para discapacitados, becas comedor en las escuelas o proyectos sin ánimo de lucro.

El 7% del total en obra social

Las entidades financieras catalanas solían destinar el 7% del total de su obra social a ese convenio con la Generalitat. Y los datos de los últimos años denotan la erosión de la crisis económica, justo en un momento en el que se necesitan más recursos para atender a personas necesitadas.

¿Qué ha ocurrido? Ahora, en 2013, La Caixa, como única entidad, destina 28,35 millones de euros. En 2012, ya con pocos participantes, se aportaron 32 millones, algo más que en 2011, que fue de 30 millones. Y un poco menos que en 2010, que fue de 33,8 millones. Desde ese año, las cifras van aumentando.

La mayor aportación, en 2008

Si en 2005, todas las cajas de ahorro catalanas destinaron a ese convenio con la Generalitat 23,89 millones, la cifra va aumentando hasta el máximo de 45,4 millones en 2008. En ese año, nadie podía prever que las cajas acabarían desapareciendo, y la crisis todavía no se atisbaba con toda su crudeza, aunque hubiera ya algunos indicadores preocupantes.

La paradoja es que la cifra de 2013, es casi la misma que la de 2006. Ahora La Caixa, en solitario, aporta 28,35 millones, y en 2006, con el concurso de todas, fue de 27,4 millones. La cifra subió en 2007, hasta los 36 millones.

Pero la historia se ha acabado. Sólo está La Caixa.
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