“La fusión de las cajas exige decidir quién va a mandar”

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22 de abril de 2009 (19:26 CET)

Carles Tusquets es presidente de Fibanc-Mediolanum, una entidad especializada en gestión de patrimonios, pero es además un fino conocedor de los entresijos del mundo económico y financiero catalán y español.

Recibe a Economía Digital en el palacete que el banco tiene en plena Diagonal. En un ambiente distendido en el que pocos imaginarían en estos tiempos a un banquero, Tusquets, sentado de forma despreocupada, contesta a las preguntas de este diario digital.

¿Dada la situación financiera española y los últimos noticias, cómo ve usted la idea de las fusiones entre cajas de ahorros en Catalunya?

En primer lugar he de decir que las cajas catalanas no están mal gestionadas. Tienen, eso sí, un problema, que es la morosidad, fruto de que muchas de ellas focalizaron su gestión en el sector de la vivienda. En mi opinión es ahí donde se deberían poner esfuerzos, en diversificar el negocio. Se debe apostar pues, por otros sectores y no sólo el inmobiliario. Piense que muchas entidades especializaron a su personal en conceder hipotecas y ahora deben reciclar toda esta fuerza de trabajo hacia otros destinos.

¿Pero hacen falta entidades más potentes económicamente?

Todo depende de cómo evolucione la morosidad, en todo caso creo que las sinergias siempre son positivas, pero se deberían solucionar algunos temas. Uno de ellos es que en una hipotética fusión de cajas se ha de tener muy claro quién manda. Quien dirige sólo puede ser uno y, en mi opinión quien controle debe ser el más eficaz de los que se unen.

¿Qué diagnóstico hace del origen del la crisis, fue una falta de regulación o ambición excesiva de los directivos de la banca norteamericana?

Creo que fue una combinación de los dos temas que usted me cita, pero el origen fue la falta de supervisión. Este tipo de control sirve para evitar problemas, si una entidad dedicada a la banca de inversión no tiene controles pues se pueden dar casos como los que se han dado en Estados Unidos. Luego, y como consecuencia de lo primero, muchos directivos decidieron impulsar aspectos como las hipotecas sub prime como una fórmula para maximizar sus beneficios porque buena parte de sus salarios estaban vinculados a los resultados de sus empresas en bolsa, y esos resultados se medían a corto plazo. Por tanto, con una supervisión, como pasa en España, trimestral, se hubiesen detectado los productos tóxicos y se hubiese evitado el contagio posterior al sistema financiero internacional.

Y de esta situación, cómo se sale?

Permítame que haga un poco de historia. La mayor parte de los bancos de inversión afectados por la crisis eran de origen familiar: los hermanos Lehman Brothers, fundaron el banco que se hubo de liquidar, por ejemplo. Estas empresas familiares tuvieron durante muchos años una gestión prudente, porqué eran propiedad de sus gestores y preferían resultados poco espectaculares pero seguros. Con el tiempo estas familias pasaron a ser sólo accionistas y cedieron la gestión a profesionales que tenían una perspectiva diferente, si no podían ofrecer a corto plazo resultados muy positivos eran despedidos, y además si conseguían estos resultados se podían enriquecer rápidamente con las opciones sobre acciones que proliferaron. Por tanto, estos gestores fueron más a la búsqueda del pelotazo a corto que de la rentabilidad a medio y largo plazo. Por eso, seguramente hicieron la vista gorda a fenómenos como los activos tóxicos, hasta que el mercado no pudo más y explotó la crisis.

Nos lo han dicho muchas veces, pero ¿es cierto que la banca española es inmune al contagio de los activos tóxicos originados por las hipotecas sub prime?

Lo que se ha dicho es cierto. La banca española no ha sido afectada por la compra de hipotecas tóxicas americanas, porque España era el mercado inmobiliario más importante del mundo y los bancos y cajas no tenían por qué comprar esos activos fuera, porque hipotecas tenían para dar y vender en el mercado español. Por lo tanto, fuera de algunas y muy pequeñas participaciones en fondos de inversión, que han sido detectadas y solucionadas o en vías de solución, no ha habido efectos de la crisis sub prime en España, otra cosa es el problema local de morosidad causado por las hipotecas que se concedieron aquí con mucha alegría y que tienen ahora difícil devolución.

Qué opinión le merecen los resultados de algunos bancos americanos que después de recibir ayudas han empezado a reportar beneficios. ¿Es la salida del túnel?

Es que se han mezclado cosas, hay bancos, como Goldman Sachs, que ante el ofrecimiento del gobierno de recibir ayudas a cambio de convertirse en bancos comerciales, a pesar de no necesitarlas, las aceptaron. Ahora el mercado empieza a respirar y se hacen públicos los beneficios de estas entidades, lo que indica que no toda la banca americana estaba tan mal. Es muy posible que algunas sociedades que aceptaron ayudas las devuelvan para poder, entre otras cosas remunerar a sus directivos como les de la gana, cosa que ahora no pueden por los impedimentos legales anexos a las ayudas.

Usted es un experto en bolsa y hace poco tiempo sorprendió con un artículo de opinión en el que instaba a los inversores a entrar en bolsa, lo mantiene?

Sí, claro, lo que se debe hacer es ir un poco a contracorriente, comprar cuando las cosas son baratas y vender cuando son caras. La situación actual es que los precios de la mayor parte de las acciones tocaron fondo y se irán recuperando de manera paulatina en los próximos días o semanas. Es posible que haya recogidas de beneficios, pero la tendencia a la subida es clara, siempre que se invierta en empresas escogidas y a medio plazo el resultado es positivo.

¿Cómo ha afectado a la entidad que usted preside la situación global de crisis?

Fibanc Mediolanum es un banco especializado en la gestión de patrimonios, nuestra estrategia es a largo plazo y focalizado en el ahorro sistemático. Tenga en cuenta que no tenemos ni un 15% en créditos, el resto de nuestra operativa es la que se basa en la gestión. No tenemos problemas de solvencia ni de morosidad, nosotros prestamos en el interbancario, mientras que la mayor parte de las entidades toman prestado de ese mercado, con eso ya lo digo todo.

A pesar de ello, sus resultados se han visto afectados por la crisis.

Claro, todos nos vemos afectados por la crisis. Como la parte más importante de nuestra operativa está en gestionar fondos de particulares, al bajar las cantidades gestionadas, por una reacción lógica de las personas, nuestro resultado bajó, porque los costes se mantienen, pero nada que ver con los problemas del resto de la banca.

Volviendo a la crisis americana, a Fibanc le salpicó, ni que fuese levemente el caso de Lheman Brothers...

Fue una cosa muy, muy pequeña. Nosotros comercializábamos un bono estructurado de Lehman, que garantizaban ellos, y cuando saltó la crisis hicimos una propuesta a los que lo habían suscrito: cambiar el bono por otro de un banco italiano, sin coste para los clientes. Eso se hizo por decisión de nuestro accionista mayoritario y a su cargo, costó unos 120 millones, y no ha repercutido ni en los afectados ni en los accionistas de Fibanc Mediolanum. Esta solución no la ha adoptado nadie en Europa, y menos Botín, que ha planteado una cosa parecida pero mucho más rácana.
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