La izquierda se harta de Obama

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25 de marzo de 2009 (10:44 CET)

Sólo han pasado dos meses desde que el nuevo presidente de Estados Unidos, Barak Obama,  llegó a su cargo y su plan para reactivar la economía del país más potente del mundo ha suscitado críticas de los grandes analistas económicos que le habían apoyado desde una perspectiva progresista.

El primero en cargar contra el plan fue el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, que aseguró que el programa de los responsables económicos de Obama supone cambiar dinero por basura. Pero fue más allá. Krugman, que fue mentor del presidente americano antes de que este llegase al poder acusó a este de operar con una lógica dictada por su aproximación a los grandes gestores de Wall Street.

Pero otros economistas del área progresista como Joseph Stiglitz, también se han despachado a gusto sobre el plan que lidera el responsable de economía de Geitner: Es un robo al pueblo estadounidense”, ha dicho, y ha asegurado que “habrá mucho enfado por colocar sobre los hombros del contribuyente tantas pérdidas”. Volviendo a Krugman, este ha asegurado: “no funcionará”, respecto al pacto.

Pero no todos los premios Nobel coinciden en el diagnóstico: Michel Spence, que fue galardonado conjuntamente con Stigliz en el año 2001 cree que el plan Geitner “podría funcionar”.

Lo cierto es que en la sociedad americana existe una gran malestar y desconfianza con lo que llaman genéricamente Wall Street a cuenta de los escándalos como la concesión de bonos millonarios a directivos de la aseguradora AIG. En este sentido, Geitner ha anunciado un conjunto de medidas reguladoras para que se repitan las actuaciones como la citada.

El mismo Obama ha tenido que apelar al sentimiento de unidad nacional para influir en los legisladores norteamericanos para que no pongan pegas a la aprobación del presupuesto de aquel país, que supera los 3,2 billones. En este presupuesto se hallan incluidos algunos de los asuntos claves de la legislatura, como la ampliación de la asistencia medica y el cambio de prioridades en el sector energético.
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