La patronal se cabrea con El Punt

12 de junio de 2009 (18:08 CET)

Un editorial del diario El Punt ha provocado el malestar y la respuesta airada de la patronal de Girona, FOEG en una inusual polémica entre el periódico y la asociación de empresarios. El editorial se titulaba: empresarios que de tanto gritar cansan”.

Tras reconocer que coincidía con los empresarios en las ineficacia de las medidas implementadas hasta el momento para hacer frente a la crisis, el diario atacaba con dureza un manifiesto elaborado por la entidad empresarial asegurando que los empresarios quieren presentarse ahora como víctimas de los asalariados y de la administración pública, cuando están permanentemente reclamando a la administración más gasto en infraestructuras e inyecte más dinero en los mercados y que a la vez rebaje los impuestos.

Lloros

El diario destaca asimismo que entidades, como las metalúrgicas, han planteado sus demandas y que en respuesta la administración, “atendiendo a sus lloros”, ha resucitado las ayudas a los compradores de coches y ha reducido los costes empresariales de los expedientes de regulación de empleo. “Pero no paran de gritar, porque lo quieren todo; abaratamiento del despido, pero también abaratamiento de la contratación, reducciones de impuestos, planes Renove para más sectores…”.

La respuesta de la patronal no se hizo esperar. Un día después, Foeg publicaba una articulo de opinión en el mismo diario titulado: “Una respuesta empresarial”. El documento asegura que las empresas y las iniciativas empresariales son la principal fuente de vida y convivencia. Y apuntan directamente al diario El Punt del que dicen que “es también una empresa, que no sólo une ilusiones y maneras de hacer, sino que busca, como cualquier otra, su mejor viabilidad económica y de resultados a través de la lícita búsqueda de beneficios con los que impulsar y mejorar sus actividades”.

Las alusiones del editorial a la actitud pedigüeña de la patronal (“parar la mà”) irrita a los empresarios de Girona, que desmienten que ni como empresas individuales ni como asociación nunca hayan solicitado ayudas oficiales que no sean “un crédito o un préstamo a retornar”, para acto seguido disparar con bala al indicar que no habla tampoco de las subvenciones a fondo perdido, como muchas que corren por ámbitos no empresariales o semipúblicos del país. O lo que es igual, un alusión indirecta a las ayudas públicas percibidas por el periódico de Girona. Porque de “parar la mà”, los medios de comunicación tenemos una larga experiencia.
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