La primera subasta inversa de inmuebles queda desierta

Sin título

17 de mayo de 2009 (13:10 CET)

El sábado se estrenó en Reus una nueva fórmula pensada para facilitar la compra de pisos que resultó ser un fiasco. Se trata de la subasta inversa, que funciona igual que la de una lonja de pescado.

Los pisos subastados se ofrecían en un principio al precio más alto de tasación y, a partir de aquí, los licitadores bajaban el precio. La persona que ofreciera el precio más bajo, siempre y cuando no superara el mínimo fijado por el propietario ante notario, se quedaba la casa.

Pero esta fórmula no funcionó ayer en Reus. No se vendió ni una sola de las 110 viviendas subastadas, a pesar de que algunas tenían una rebaja de hasta el 40%. Muchos de las personas que asistieron fueron más por curiosidad que por otra cosa. Y también para ver hasta qué punto estaban dispuestos los propietarios a rebajar sus inmuebles.
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