Las cinco consecuencias de no pagar un crédito

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PRÉSTAMOS

28 de octubre de 2012 (20:50 CET)

Dejar de pagar un préstamo, lejos de ser una solución a los problemas económicos, suele ser el principio de mayores deudas y el descontrol de nuestras finanzas.

Por eso lo recomendable, tan pronto como veamos venir que no podremos seguir pagando el crédito y antes del vencimiento del pago, es comunicar el problema a la entidad. En general, las entidades de crédito prefieren cobrar, aunque sea una cantidad menor o con retraso, que tener que iniciar reclamaciones judiciales.

Como encontrar una solución beneficia a las dos partes, nos pueden ofrecer varias salidas: refinanciar la deuda, ampliar el plazo, un período de carencia... A pesar de que todas estas soluciones hacen que la deuda total sea más cara, nos pueden ayudar a sobrellevar mejor el mes a mes y evitar las siguientes consecuencias:

1. Intereses de demora

Al dejar de pagar la cuota por primera vez, el banco empezará a aplicar intereses de demora, unos intereses muy superiores a los ordinarios que oscilan entre los 20 euros y los 35 euros. Estos intereses y comisiones se van acumulando a la deuda original de manera que cada mes la bola será más grande. La entidad, por su parte, seguirá reclamando el pago durante un plazo de tiempo.

2. Reclamación judicial


A partir del tercer impago, la entidad puede iniciar una reclamación judicial, aunque lo normal es que dejen pasar hasta seis meses. Finalizado este plazo, lo que ocurra dependerá del tipo de crédito contratado y de los bienes que uno posea.

3. Embargo de bienes

La persona que contrata un préstamo personal pone como garantía la totalidad de sus bienes presentes y futuros. En caso de impago prolongado, un juez puede perfectamente embargar estos bienes, incluyendo su casa, su coche, sus cuentas bancarias, parte de su nómina o pensión, etc.

4. Embargo a los avalistas

Además, si existen avalistas del préstamo, ellos también pagarán las consecuencias de las deudas pendientes, y no solo si el moroso no tiene bienes. En caso de impago, la entidad puede elegir si se queda con los bienes del titular del préstamo o con los del avalista.

5. Lista de morosos

Y por descontado, al no pagar la persona va directa a RAI, ASNEF o cualquier otra lista de morosos. Recordamos que estas listas con consultables por todas las entidades de crédito, lo que dificultará o imposibilitará la obtención de financiación en el futuro. 

Cabe destacar el hecho de que las entidades de crédito y prestamistas privados proceden a apuntar al moroso en estas listas mucho antes que las entidades bancarias, más propensas a negociar una solución de pago.
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