Las opiniones de Campa no dejan indiferente

14 de mayo de 2009 (19:24 CET)

José Manuel Campa, recién nombrado secretario de Estado de Economía, es licenciado en Empresariales y Derecho y Doctor en Economía por la Universidad de Harvard y profesor del IESE de Navarra. Sin embargo, bien es cierto que poco sabemos acerca de su manera de ver la realidad. A continuación, ofrecemos un resumen de algunas de sus opiniones sobre temas tan controvertidos como la reforma del mercado laboral o la banca, que han sido recopiladas en la web www.soitu.es.

Por ejemplo, nadie diría que el nuevo secretario de Estado de Economía abogó en febrero, junto con sus compañeros Juan José Toribio y Javier Díaz, por una reforma del sistema laboral que incluía, entre otras soluciones, el abaratamiento del despido y la conversión de las cajas en sociedades anónimas. Y mucho menos que afirmara, el pasado 8 de marzo en una columna de opinión en el periódico El Mundo, que "lo fundamental es parar el incremento del desempleo, lo que requiere una reducción del coste del empleo. Sí, una reforma del mercado laboral, pero esto lleva tiempo. Más rápido aún es una reducción del salario real de los que trabajan, reducción que a su vez nos ayudaría a recuperar competitividad". Sobre este mismo tema, en otro artículo publicado el 19 de abril en el mismo medio, afirmaba que "se requiere una reforma [laboral] integral, compleja, y coordinada en la que deben estar todos los agentes involucrados que representan a la sociedad. Seguro que es difícil, pero por suerte es lo importante y también lo urgente, con lo que no hay más remedio que hacerlo".

En esa misma columna de opinión aseguraba que “a la economía española [...] se le habían encendido las luces rojas desde hacía varios años, pero seguíamos conduciendo, en parte porque la economía mundial nos llevaba por una carretera fácil. De repente, la economía mundial entró en recesión, empezó a subir un puerto con cuestas cada vez más empinadas, y nuestra economía, a echar humo”. Y parece que, en su opinión, ese humo va para largo, a tenor de sus declaraciones en febrero a la revista Actualidad Económica: "Es poco realista pensar que todas [las entidades bancarias españolas] saldrán enteras de la crisis", afirmó. “Lo primero que hay que entender es que los organismos internacionales que deben acordar los cambios de regulación en varios sectores no están bien definidos, les faltan competencias y están afrontando su propia reforma", explicaba hace dos meses en El País.

Tampoco cree que la creación del Instituto de Crédito Oficial por parte del Gobierno al que ahora representa sea la panacea ante la difícil situación económica que nos ocupa. "Si bien el ICO ha sido la gran apuesta del Gobierno para dar liquidez a la economía real, está claro que no está preparado para cumplir con esa función. Creo que el instituto tiene muy poca infraestructura. Se le han encargado demasiadas tareas y no las puede gestionar", afirmó hace un par de semanas días a El País en un especial sobre banca.
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