Los bancos del Ibex se capitalizan un 23% a costa de grandes números rojos

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MERCADOS

Emilio Botín en la junta de accionistas

22 de septiembre de 2011 (20:17 CET)

La Unión Europea ha puesto el dedo en la llaga el pasado fin de semana en Polonia: las entidades financieras europeas necesitan más capital a la vista de la exposición que tienen en deuda pública griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana. El FMI cifra la recapitalización necesaria del sector en 300.000 millones de euros para cubrir el impacto de la crisis de deuda soberana que no cesa. ¿Cómo afrontan las grandes entidades cotizadas españolas un futuro inmediato muy incierto?

Los cinco bancos del Ibex 35 --sin contar Caixabank, que como Bankia se ha estrenado muy recientemente en bolsa-- tienen una posición aparentemente desahogada. Un estatus que tiene mucho que ver con el enorme esfuerzo que han solicitado a sus accionistas durante los casi cuatro años que ha durado la crisis. Desde que terminó 2007, Santander, BBVA, Popular, Sabadell y Bankinter han ampliado su capital una media del 23%. La cifra crecerá sensiblemente cuando pronto tengan que volver a ampliar para hacer frente a la conversión de sus multimillonarias y hasta ahora ruinosas emisiones de bonos convertibles.

Las operaciones, que en su inmensa mayoría han generado pérdidas para los inversores, han permitido a los grandes bancos de la bolsa española afrontar nuevas adquisiciones, aumentar su base de accionistas, pagar el dividendo a través de acciones y, sobre todo, mejorar sus ratios de capital. Y también frenar sólo en parte el enorme tijeretazo que ha sufrido su capitalización bursátil, que ha caído desde los 183.585 hasta los 81.961 millones de euros desde que empezó 2008.

Un recorte que se traduce en fuertes pérdidas para los inversores institucionales y particulares que han acudido a la llamada de las entidades financieras que esta misma semana están sufriendo un nuevo desplome bursátil. Nadie se ha capitalizado más que Santander. El banco cántabro ha ampliado su capital un 39% desde que empezó la crisis y es también el banco del Ibex que menos ha bajado en bolsa desde entonces. Suya es la mayor ampliación de un banco español, la realizada en noviembre de 2008 por valor de 7.200 millones de euros para elevar el coeficiente de solvencia del banco al 7%.

Santander, a la cabeza

La operación se produjo en pleno crash de los mercados tras la quiebra de Lehman Brothers y fue un éxito gracias al extraordinario descuento que ofrecía: fue colocada íntegramente a 4,5 euros por acción. Quienes compraron entonces y aún no han vendido amasan unas plusvalías del 21,5%. Nada que ver con quienes compraron otros 7.000 millones en bonos convertibles del banco un año antes a un precio de conversión de 16,04 euros. El canje obligatorio de los títulos será en octubre de 2012. Para que los inversores recuperaran su dinero --sin contar los intereses que han ido recibiendo estos cuatro años-- la acción del banco que preside Emilio Botín deberá subir un 193% desde sus niveles actuales.

BBVA también ha recurrido a sus accionistas en estos últimos cuatro años. El banco que preside Francisco González amplió capital en noviembre de 2010 para adquirir el banco turco Garanti. Pidió a sus accionistas 5.000 millones de euros en una operación en la que valoró la acción del banco a 6,75 euros por acción. Hoy, la entidad que preside Francisco González vale 5,38 euros. Otra ampliación de capital de 2.000 millones le ha permitido recientemente canjear de forma anticipada por acciones los bonos convertibles emitidos en 2009. En este caso no se ha levantado dinero en el mercado: sencillamente, los bonistas son ahora accionistas de BBVA.

Los bancos medianos también han aumentado su capital en estos duros años de crisis. En febrero de este año, Sabadell amplió un 10% su capital por un valor de casi 411 millones a 3,5 euros por acción. Un 90% de las compras son de inversores institucionales, que arrastran unas pérdidas del 27%. No obstante, el banco que preside Josep Oliú es el que menos ha recurrido a sus accionistas a través de ampliaciones directas. Su capital sólo ha crecido un 13,5% desde que empezó la crisis. Un 15% lo hace el de Popular, que a finales del año pasado dio entrada en el capital al francés Crédit Mutuel. El grupo galo compró un 3% en una ampliación valorada en 179 millones de euros. Otro 2% correspondía a la autocartera del banco español.

La alternativa de los convertibles

Después de los dos grandes, nadie ha ampliado más capital que Bankinter, un 19% exactamente. Su gran operación fue en 2009, cuando en pleno azote de la crisis vendió 361,4 millones de euros mediante la emisión de 67,55 millones de nuevas acciones para pagar la compra del 50% de Línea Directa Aseguradora que no controlaba. Vendió a 5,35 euros, una tercera parte por debajo del precio actual en bolsa.

Su otro reto, el de cumplir los requisitos de capital impuestos por el Gobierno, lo ha cubierto el banco que preside Pedro Guerrero a través de una emisión de bonos convertibles en acciones a tres años, siguiendo la línea del resto del sector.

Santander, BBVA, Banc Sabadell, CaixaBank, Bankinter, Pastor o Banco Popular han utilizado los títulos convertibles para mejorar sus ratios y captar nuevos inversores. Pero la caída libre de sus cotizaciones ha puesto el listón altísimo para los inversores que aspiran a ganar dinero con esta modalidad de inversión en bonos.
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