Ana Botin, presidenta del Santander. EFE
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Los resultados del primer trimestre, con sólo Bankinter y Unicaja superando los datos de 2018, confirman las dificultades del presente ejercicio

Barcelona, 02 de mayo de 2019 (04:55 CET)

Lo dijo José Sevilla, consejero delegado de Bankia, el lunes, en la presentación de los resultados del primer trimestre de la entidad. “No acostumbramos a hacer 'guidance' para el conjunto del año, pero esperamos poder alcanzar unos números muy parecidos a los de 2018 o superarlos”.

Era la tercera rendición de cuentas del periodo enero-marzo del sector. Sólo Liberbank y Banc Sabadell habían presentado sus números. El martes vino la confirmación.

Las palabras de Sevilla fueron una premonición de lo que iba a venir a continuación. Ya no es Bankia quien se conforma con repetir el resultado, es todo el sector, con alguna lógica excepción. De los ocho bancos que cotizan en Bolsa (tanto en el Ibex 35 como en el Mercado Continuo), sólo Bankinter y Unicaja han mejorado los números de hace un año.

La entidad que dirige María Dolores Dancausa ha ganado 145 millones de euros, un 1,4% más que en los tres primeros meses de 2018, empujada por el buen quehacer en el segmento de las empresas. La caja andaluza ha sido la gran sorpresa de esta ronda de números. Manuel Azuaga, su presidente, puede presumir de haber obtenido un beneficio de 63,2 millones, un 10,2% más.

A las otras seis entidades no les ha ido tan bien. El Sabadell ha ganado un 0,4% menos, pese el tirón de la actividad en España; BBVA, un -7,7%; Santander, un -10%; Bankia un -10,8%; Caixabank, un -24,3% y Liberbank, un -28,5%.

¿Qué ha sucedido con los bancos?

En la mayoría de los casos, ha sucedido que el negocio bancario no da para sustentar sola toda la cuenta de resultados. Pero por encima de todo, que los resultados por operaciones financieras (el ROF) se ha desplomado en el primer trimestre del año en su comparación interanual.

Las entidades bancarias tienen cada vez menos cosas que vender de donde obtener plusvalías. ¿Por qué? Porque ya lo han hecho antes. Participaciones en el exterior, sociedades complementarias al negocio principal, carteras de crédito... Cada trimestre que vence van quedando menos cosas que no son el negocio “core”, el objeto social de la entidad, para desprenderse de ellas y complementar los beneficios.

BBVA y Unicaja han sido la excepción a esta norma. El banco que preside Carlos Torres obtuvo en el primer trimestre de 2019 por operaciones financieras un total de 426 millones de euros, un 8,7% más que en el mismo periodo de 2018. Unicaja cerró también en positivo este epígrafe.

En los otros seis bancos, las caídas han ido desde el 13,2% de Bankinter, hasta el 81,4% de Liberbank, pasando por el 73,3% de Bankia, el 70,1% de Banc Sabadell, el 65% de Caixabank (apenas 48 millones de euros) y el 36% del Santander.

Fuentes del sector consultadas por Economía Digital han visto en el primer trimestre de este ejercicio una combinación de acontecimientos excepcionales, aunque reconocen que no va a ser fácil mantener los beneficios del pasado año.

Por un lado están los efectos normativos y las presiones regulatorias que obligan a contabilizar de distinta manera los apuntes contables en aras de maximizar la solvencia. Por otro algunos problemas en los países emergentes.

También que la actividad crediticia ha moderado su ritmo de crecimiento. Jaime Guardiola, consejero delegado del Sabadell, habló de caídas en la concesión de préstamos hipotecarios de un 10% en los meses de enero y febrero.

Los resultados de la eficiencia tardan en llegar

La economía española viene de crecer cuatro años consecutivos por encima del 3% y ahora, pese al repunte del primer trimestre, la tasa interanual está en 2,4%. Además, el clima político de los últimos diez meses no ha favorecido que la confianza se extendiera entre los ciudadanos.

Por eso la actividad crece, pero no lo suficiente para que la parte alta de la cuenta de resultados puede soportar los gastos de administración, las provisiones, los deterioros de los activos y la carga impositiva. A BBVA, por ejemplo, los saneamientos extraordinarios en sus filiales en EE UU y Turquía le han afectado al beneficio final.

El margen bruto, los ingresos de una entidad financiera, han subido en BBVA, Unicaja y Bankinter y han caído en el Santander, Liberbank, Caixabank, el Sabadell y Bankia por diferentes razones.

Hasta las comisiones, el renglón más estable de la cuenta de resultados, han sido inferiores en comparación internaual en BBVA, el Santander, Caixabank y Bankia, como consecuencia de la fuerte competencia que hay en el mercado para arrebatar clientela a los competidores.

¿Qué les queda a los bancos? Trabajar por la eficiencia. Por la vía de la reducción de los gastos, pero los resultados no se ven trimestre a trimestre. Tardan en llegar. Y más cuando las entidades siguen inmersas en un fuerte proceso de inversión tecnológica.

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