‘Los datos de la EPA no supone un cambio de tendencia en el paro’

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'Los datos del cuatro trimestre serán mucho peores", apunta Gonzalo Bernardos

24 de octubre de 2009 (16:57 CET)

Éste es el consenso al que llegaron este viernes los economistas que participaron en la tertulia de La Plaza Radio, Gonzalo Bernardos, profesor del departamento de Teoría Económica de la UB, José García Montalvo.
profesor del departamento de Economía y Empresa de la UPF y Edward Hugh, macroeconomista especializado en teoría del crecimiento y de la productividad.

“Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) no reflejan la situación real del paro”, señaló Hugh, “puesto que no están desestacionalizados”.

Gonzalo Bernardos se sumó a esta tesis y afirmó que la variable más destacada es el descenso experimentado por la ocupación, “la que determina el crecimiento económico”, que bajó en el tercer trimestre en 74.000 personas. A esto, el economista añadió otros dos aspectos negativos: “Cada vez hay más extranjeros que dejan España por la falta de oportunidades y más gente desmoralizada que abandona el mercado laboral y deja de buscar empleo”, circunstancias que llevan a que la cifra de 5 millones de parados no sea “nada descartable”, dado que las cifras de desempleo del cuatro trimestre serán “mucho peores”.

Montalvo compartió la tesis defendida por Bernardos y quiso destacar “el buen comportamiento experimentado por las mujeres, ya que las magnitudes negativas en esta EPA las han protagonizado los hombres”. El porqué de esta situación habría que buscarla, según el profesor de la UPF en que “al empresario le resulta más barato emplear a una mujer”.

En esta línea, otro de los aspectos más negativos que la EPA del tercer trimestre ha puesto sobre la mesa es que el colectivo más afectado por la destrucción de empleo continúan siendo los jóvenes, principalmente porque “la indemnización por despido resulta más barata” que en el caso de empleados más veteranos, según defendió Montalvo.

“Se está produciendo además un cambio de estructura en el paro”, apuntó Bernardos, “ya no se destruyen sólo empleos temporales sino que también, y de manera importante, personas con ocupaciones fijas”.

El futuro más inmediato en materia de empleo no resulta, así, nada alentador. Edward Hugh situó en Semana Santa de 2010 el momento en que el paro escale hasta el 25%. Y es que los economistas apuntaron que aún se ha de producir un nuevo repunte del desempleo en el sector de la construcción, dado que muchas de las viviendas programadas para ser construidas, “habrá que ver si finalmente se llevan a cabo”.

¿Qué recetas pueden emprenderse para frenar la sangría de puestos de empleo? Facilitar el crédito, actualmente atascado, es una de las principales medidas en este sentido, junto con la consabida reforma del mercado laboral y del sistema impositivo. No obstante, los economistas coincidieron en criticar la subida de impuestos promovida por el Gobierno. “El incremento de la recaptación puede todavía destruir más empleo”, destacó en este sentido Gonzalo Bernardos.

Un panorama que invita poco al optimismo pese a que unos cuantos hayan querido lanzar las campanas al vuelo por unos datos que admiten más de una única lectura.
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