Los empresarios reducen el problema catalán a 4.000 millones en infraestructuras

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La Cambra de Comerç reclama cuatro grandes obras pendientes al Gobierno y Pimec critica falta de voluntad política de Rajoy para terminar el Corredor Mediterráneo

Pasajeros afectados por incidencias en las Cercanías de Barcelona en la estación de Sants

en Barcelona, 02 de diciembre de 2015 (20:00 CET)

Con el pago de los 4.000 millones de euros que, según la Cambra de Comerç de Barcelona, el Gobierno debe a Cataluña en infraestructuras por la disposición adicional tercera del Estatut, sería suficiente para subsanar el "déficit histórico" que sufre la comunidad catalana y terminar de un plumazo las obras clave para los empresarios.

El empresariado catalán ha hecho este miércoles su carta a los Reyes en infraestructuras y ha apuntado directamente al Gobierno de Mariano Rajoy como el culpable de lo que consideran una infrainversión en Cataluña. Lo ha hecho la Cambra, que ha enumerado en qué debería gastarse el dinero el ministerio de Fomento en Cataluña, y la patronal Pimec, que ha denunciado falta de voluntad política del Gobierno para terminar el Corredor Mediterráneo.

Las cuatro obras clave

La Cambra de Comerç ha situado cuatro infraestructuras clave que deben ser prioritarias para Rajoy: el Corredor Mediterráneo, la red de Cercanías de Barcelona, los nuevos accesos viarios y ferroviarios al puerto de Barcelona y el cuarto cinturón viario.

"O se toman medidas y se retoman las inversiones o estamos condenados al colapso circulatorio. Estamos ahogando el crecimiento económico en el área metropolitana por la falta de infraestructuras", ha dicho Miquel Valls, presidente de las cámaras catalanas, que también ha tenido una crítica para el Govern al lamentar "la falta de coordinación entre administraciones".

El corredor que no avanza

El Corredor Mediterráneo es probablemente la obra más reivindicada por los empresarios de Cataluña, ya que les permitiría conectar trenes de mercancías entre todo el litoral Este español con Francia y Europa. Valls ha recordado que la Unión Europea lo ha situado como prioritario pero ha lamentado que, ni con esas, el PP haya apostado decididamente por él.

"Llevamos toda una legislatura del PP y hemos avanzado muy poco. No es sólo un tema catalán, los empresarios y políticos valencianos están igual de preocupados que nosotros", ha dicho Valls. La Cambra calcula que las obras pendientes costarían unos 800 millones de euros.

Pimec, por su parte, ha lamentado que mientras no se termina el corredor, se está perdiendo "capacidad exportadora y atractivo industrial". Por ello, ha pedido al Gobierno de Rajoy "que no frene más" esta infraestructura, que considera "fundamental para las mercancías y la industria catalana, mediterránea, estatal y europea".

2.800 millones para Cercanías

La red de Cercanías de Barcelona es otra de las grandes reivindicaciones, aunque especialmente por parte de los usuarios, que sufren a menudo retrasos y cortes del servicio. La Cambra ha pedido una docena de actuaciones que costarían unos 2.800 millones de euros, de las que se debería priorizar  la construcción de un túnel y un intercambiador en l'Hospitalet de Llobregat que permitan dar continuidad a la red sin pasar obligatoriamente por las estaciones del centro de Barcelona, más saturadas.

Por lo que respecta a los accesos ferroviarios a la nueva terminal del puerto barcelonés, aunque sólo necesita 100 millones, Valls ha sido muy duro con la ministra de Fomento, Ana Pastor, que ha anunciado en más de una ocasión su construcción pero que todavía está pendiente. La empresa china Hutchinson, que ha construido la terminal, hace años que espera el acceso viario y ferroviario.

"Recordamos la visita de la ministra hace unos meses, dando la inversión por hecha, y resulta que no han sido capaces de gestionar la inversión. No es un problema de dinero, es un problema de colaboración entre administraciones", ha criticado Miquel Valls.

En la agenda política

El presidente de la Cambra de Barcelona ha reclamado enérgicamente que "las infraestructuras  vuelvan a estar en la agenda política", sobre todo de cara a las elecciones del 20D: "Queremos que los partidos se mojen y digan qué piensan hacer con las infraestructuras catalanas".

Aunque ha hablado de un "déficit histórico" de 4.000 millones, que ha pedido que se subsane, Valls ha evitado valorar si hay motivos políticos tras la falta de inversión en Cataluña. Aun así, ha lamentado que Fomento ya esté invirtiendo en AVEs fuera de Cataluña pero que no ejecute planes de inversiones que ya están hechos.
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