Los nuevos hoteles de Barcelona echan el freno

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Al menos 5 establecimientos de 5 estrellas retrasan su apertura

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30 de abril de 2009 (14:04 CET)

Retrasos, problemas y cancelaciones de proyectos. El sector hotelero de Barcelona no se encuentra en su mejor momento a tenor del goteo de informaciones que ponen en entredicho el potencial de crecimiento de la capacidad hotelera de la ciudad.

Un reciente informe de la consultora Jordà & Guasch estimaba en 54 el número de hoteles que abrirán sus puertas en Barcelona en los próximos 2 años, de los cuales 35 serían de 4 o 5 estrellas. Este número supone añadir 6.560 nuevas habitaciones a la capacidad hotelera de la ciudad. ¿Demasiado quizá?

La actual situación económica no aporta garantías a inversores y promotores. El número de turistas que llegó a Barcelona descendió un 19% en los tres primeros meses del año, lo que contrajo la ocupación hotelera hasta el 60% cuando en el mismo periodo del año anterior se situaba en el 76% de media.

El peligro de la sobreoferta sobrevuela Barcelona y la actual coyuntura económica, según el informe de Jordà & Guasch, está provocando retrasos que responden más a una estrategia de los promotores para inaugurar en un mejor momento que a problemas de financiación.

Los ejemplos son abundantes. La cadena Derby anunciaba en 2006 la apertura de dos hoteles de cinco estrellas en la ciudad para 2008: el aparthotel de lujo Suits Avenue se inauguró finalmente este 2009 en el Passeig de Gràcia, pero el establecimiento de lujo que proyecta en Las Ramblas, el hotel Baguès, no abrirá sus puertas al menos hasta 2010. Fuentes del grupo justifican el retraso acumulado por este nuevo hotel en “decisiones estratégicas” que han llevado a priorizar otras aperturas. De igual modo apuntan a las especiales características del edificio “que están obligando a trabajar con más cuidado del habitual en su remodelación”.

Otro caso similar es el del grupo Alma Hotels, que planeaba abrir su primer hotel en la calle Mallorca este mismo año. “Es cierto que hay un retraso”, ha confirmado un portavoz del grupo, “pero se debe más a decisiones sobre el proyecto ejecutivo o a que la obra no ha avanzado al ritmo que hubiésemos deseado”. Mandarin y H10 también han anunciado la apertura de sus nuevos hoteles en la ciudad más tarde de lo publicado en un primer momento.

Desde el Gremi d’Hotels de Barcelona aseguran “no percibir un retraso fuera de lo normal en las obras de los nuevos hoteles”, aunque sí reconocen que “es posible que algunas empresas hayan puesto el freno a sus proyectos dado el actual momento económico”.

También el barco hotel de cinco estrellas que la empresa finlandesa Sunborn anclará en el puerto del Fòrum llegará más tarde de lo esperado debido a problemas en la construcción del navío, según publicó recientemente El Periódico.

Pese a que nadie confirma que la crisis sea directamente culpable de estos retrasos, lo cierto es que algunos proyectos que fueron anunciados a bombo y platillo se han quedado finalmente en el cajón. Así, el que iba a ser un hotel Selenza de 5 estrellas en la Gran Via barcelonesa, acabará siendo, según publicó La Vanguardia, un edificio de oficinas. Servihabitat ha comprado el inmueble al grupo Rayet, promotor del hotel, y finalmente lo convertirá en un edificio de oficinas, dada la difícil coyuntura que vive el sector hotelero.
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