Los vanidosos de la hoguera

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ESPECIAL ELECCIONES EN FOMENT DEL TREBALL: ¿RENOVACIÓN O CONTINUIDAD EN EL MUNDO EMPRESARIAL CATALÁN?

18 de septiembre de 2010 (15:24 CET)


Por primera vez en la historia reciente de la confederación empresarial barcelonesa se plantea un dilema electoral. Foment del Treball Nacional es una casa donde las decisiones se adoptan por cooptación y unanimidad interesada. El próximo 18 de octubre parece que habrá confrontación y cada uno de los contendientes en esta batalla electoral ha comenzado ya a mover sus peones. Unos quieren jugar al jaque mate; otros, se conforman con tablas. En cualquier caso, la partida ha comenzado.

En las bambalinas ha empezado la cocción. Los más madrugadores fueron los convergentes. Oriol Pujol Ferrusola, al que le sobra presentación, ha urdido junto a varios empresarios el asalto a Foment del Treball desde una perspectiva política. Lo intentó años antes en Pimec y acabó con su representante destituido por el presidente al advertir la operación de injerencia. Pero Foment tiene un peso específico institucional y una capacidad de prescripción al que los hombres de CiU no quieren renunciar de ninguna manera, incluso asumiendo el riesgo de fracaso.

¿Unió o Convergència?

A Rosell no se le perdonan dos cosas en el ámbito convergente. La primera es la falta de sumisión a los dictados de la formación nacionalista en lo político. La independencia partidaria ha sido una de las constantes de Rosell durante su mandato y eso nunca ha sido bien visto por los dirigentes de CiU. Otro pecado, no menor, es su excelente relación personal con Josep Antoni Duran Lleida y con Josep Sánchez Llibre, ambos de Unió Democràtica de Catalunya. Sin obviar, claro, su coqueteo personal con altos dirigentes del PP.

Los dos hombres de CiU en el Congreso de Madrid son aliados naturales de Foment en las reformas legislativas y en el diálogo social. Antes lo fueron Francesc Homs y el propio Miquel Roca, nombres nunca bien considerados en el actual sanedrín de poder convergente.

Pujol Ferrusola ha declinado expresamente comentar las elecciones a Foment con Economía Digital. Otras fuentes próximas al diputado explican, no obstante, que la presión ejercida sobre Antoni Abad y Joaquim Boixareu han sido determinantes para conformar la candidatura alternativa.

Abad es un viejo conocido de la afición convergente. Presidió durante años la comisión de industria de CDC y su compromiso con el partido le llevo a ocupar el número 11 en la candidatura electoral al Congreso de los Diputados del 2000.

Oriol Pujol, en el eje de las elecciones

“Siempre he disociado mi actividad patronal de la política”, confiesa Abad al ser preguntado por esa dualidad. Sin embargo, quienes han escuchado sus discursos y diatribas como presidente de la Cecot de Terrassa difícilmente piensan igual. “Voy a pedirle a Artur Mas que haga una declaración pública de neutralidad en las elecciones”, señala otro empresario de la alta dirección de Foment. “Es penoso lo que está haciendo Oriol con este asunto. Además, se juega perder y que en la retina colectiva quede que la opción convergente a Foment ha sido barrida a pocos días de las elecciones autonómicas”, prosigue.

Otro cantar es el de Joaquim Boixareu, consejero delegado del grupo metalúrgico Irestal. Lleva años promoviendo plataformas que le concedan notoriedad personal, según explican sus allegados. Empresario de segunda generación, fue el primer presidente de Femcat, un loby empresarial nacionalista que ha promovido la compra de Spanair, el debate sobre el futuro del aeropuerto de El Prat y la presión sobre las infraestructuras en Catalunya. Sustituido por Josep Mateu, del RACC, en la presidencia de Femcat, Boixareu maniobró para asumir el liderazgo de la Unión Patronal Metalúrgica. Sin éxito.

Boixareu busca acomodos

Boixareu intentaba presidir la UPM sin acercarse al aparato de la organización. Por ser vos quien sois. Es un tipo preparado, pero no le gusta mojarse los tobillos para pescar. Quería que las cosas se hicieran como en Femcat, unos cuantos desayunos de pura conspiración y todas las territoriales y sectoriales del metal le iban a apoyar”, relata uno de los notables que vivió aquella contienda metalúrgica. Al final, la presidencia se la disputaron Rafael Boronat (Nissan) y Antoni Marsal (entonces Estampaciones Sabadell) y fue el segundo quien obtuvo el cargo.

Marsal
, por cierto, es uno de los aliados de los empresarios críticos con Rosell. “Ahora no tiene empresa, lo echaron. Y en noviembre hay elecciones en la UPM, su silla es la que más baila de todas”, confiesa un vicepresidente de Foment.

Se necesitan 40 firmas

Boixareu será finalmente quien encabece la alternativa a Rosell en octubre. Será, eso sí, si consigue las 40 adhesiones necesarias para presentar la candidatura. Rosell ha sorprendido a sus oponentes convocando antes de tiempo la elección so pretexto de mejorar su posición en la CEOE. Ahora, los díscolos disponen hasta el 8 de octubre para formalizar la documentación de la lista electoral. No será fácil. Los empresarios se tientan los bolsillos cuando un candidato alternativo les reclama la firma. Todos son conscientes de que si se produce finalmente la batalla electoral las posibilidades de triunfo son escasas. Rosell tiene el apoyo mayoritario de una organización en la que casi 300 organizaciones tiene derecho a voto (un promedio de 10 por entidad) y unas 280 empresas individuales pueden ejercer el sufragio pero con un voto únicamente.

“Los críticos quieren forzar un pacto, pero será difícil que se produzca. Existe una cierta sensación interna de traición al colectivo por motivos personales”, indica otro representante de la cúpula. Para forzar el pacto previo a las elecciones (y quedar en buena disposición para ser preeminentes en Foment si Rosell acaba presidiendo la CEOE y abandona Barcelona) o, incluso, para intentar visualizar las diferencias en el seno del empresariado, Boixareu ha puesto en marcha los motores.

Fichar un asesor de comunicación

La primera actuación ha consistido en convencer a Abad de la necesidad de que no fuera él quien encabezara la alternativa. Así se conjuraban mínimamente las lecturas políticas. La segunda ha sido fichar a un asesor para iniciar la campaña. El periodista y escritor Toni Rodríguez i Pujol será el encargado de transmitir las virtudes de su cliente ante la opinión pública empresarial a través de los medios de comunicación.

Rodríguez ya asesoró a Antoni Negre en la disputa de la presidencia de la Cámara de Comercio cuando el empresario se enfrentó a Joan Gaspart. El mayor éxito de Rodríguez lo constituyó la candidatura del Barça encabezada por Joan Laporta. En el debe de sus actuaciones profesionales hay que anotar el fracaso cosechado en su asesoramiento a Jordi Sans, empresario que lideraba una candidatura que debía jubilar a Enric Reyna de la Asociación de Promotores de Barcelona.

La mecha de la disputa está encendida. Es incierto todavía si se quemarán las naves de todos los participantes. Que habrá hoguera parece ya inevitable. Eso sí, no será en Sant Joan. En pleno octubre y quién sabe si en día lluvioso.
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