Mas-Colell recortó 600 millones más en 2012 y deja el déficit en el 2%

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PRESUPUESTOS

El conseller Mas-Colell. EFE / Toni Albir

21 de febrero de 2013 (18:36 CET)

Recortes y recortes, sin ningún horizonte que dibuje un escenario más optimista. El Govern de la Generalitat sigue en una situación desesperada, a pesar del esfuerzo realizado en los dos últimos años. El conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, ha anunciado en el Parlament que, finalmente, y a la espera de algunos cambios de última hora, la Generalitat cerrará el presupuesto de 2012 con un 2% de déficit, tres décimas por debajo del 2,3% que se difundió hace unas semanas.

Esa diferencia es importante, aunque el objetivo de déficit para todas las autonomías era del 1,5%. Esas tres décimas menos equivalen a 600 millones de euros. Dicho de otro modo, eso supone que en el presupuesto de 2013, el Govern se ahorra ese ajuste.

La acusación del Gobierno central

La Intervención General del Estado fijará, definitivamente, esas cifras. El propio Gobierno central había manifestado, cuando la Generalitat difundió el déficit del 2,3%, que el Ejecutivo catalán había “hinchado” los números. El equipo de Mas-Colell lo negó, y advirtió de que se estaba pendiente de las cifras de las empresas públicas, y que éstas se habían comportado mejor de lo esperado. Algunas informaciones apuntaron a que el déficit final se podía situar en el 1,8%. Pero Economia siempre lo negó, apuntando al 2%.

Lo que ocurre es que en estos momentos nada es suficiente. Los mensajes que llegan desde Brusellas, y, principalmente desde Berlín, es que el ajuste fiscal debe mantenerse. Pero este viernes la Comisión Europea establecerá las previsiones de crecimiento de la zona euro para 2013 y 2014, y prevé modificar algunos objetivos de déficit, para España y Francia. En el caso de España se fijó el 4,5%, y podría pasar al 5,5% o el 6%.

Mas-Colell corre hacia Bruselas


Si eso se produce, las autonomías irán corriendo, y Mas-Colell el primero, para poder modificar el déficit. El conseller ha acudido este jueves al Parlament con los deberes hechos, y con todos los esquemas posibles. Si la Comisión flexibiliza el déficit entre el 5,5% y el 6%, la Generalitat cree que las autonomías podrían pasar del 0,7% al 2% o el 2,2% del PIB. “Un presupuesto del 0,7% sería simplemente monstruoso y no sabría cómo hacerlo”, ha asegurado el conseller.

Pero, pese a ese lamento, Mas-Colell nunca se ha caracterizado por sus posiciones socialdemócratas. Y mantiene que no hay más salida que mantener el esfuerzo fiscal. Las políticas de austeridad que llegan desde Bruselas y Berlín, a su juicio, se deben mantener y requieren “esfuerzos y sacrificos”. Para Mas-Colell, sin embargo, todo ello requiere unidad. “Este trance lo tendremos que pasar juntos, desde el Gobierno y desde la sociedad civil”, ha reclamado.

El conseller ya pidió por carta al vicepresidente de la Comisión Europea, Olli Rehn, que vigile que el Gobierno español redistribuya ese mayor margen de déficit, si se produce, entre las distintas comunidades autónomas. Y ha denunciado que el actual reparto, de hecho, supone un incumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Según su metodología, las comunidades deberían cerrar 2013 con un déficit del 1,7% del Producto Interior Bruto (PIB), en lugar del 0,7% actual, a la espera de posibles cambios.

Una Hacienda propia

Pero el cierre del presupuesto de 2012 y las peticiones para 2013, no han centrado sólo la comparecencia de Mas-Colell. Aunque se ha defendido, frente a los ataques del PSC, que le ha recriminado que no haya presentado todavía el presupuesto para este año –Mas-Colell no quiere tenerlo listo hasta que no sepa el objetivo final de déficit-- el conseller ha pedido avanzar en la creación de una Hacienda catalana.

Esa es una de las peticiones que situó Esquerra Republicana en el pacto de gobernabilidad con CiU. El conseller cree que esa Hacienda catalana permitiría luchar contra el fraude fiscal. “Actualmente, la posibilidad de actuación de la Agencia Tributaria de Cataluña es limitada, puesto que más del 90% de los tributos generados en Catalunya los gestiona la Agencia estatal”, ha señalado.

De momento, se ha creado la secretaría de Hacienda para acometer el despliegue de la agencia catalana para que, “llegado el momento”, la Generalitat “asuma responsabilidades” que ahora no tiene.

Los republicanos han insistido en sus peticiones. Y el diputado de ERC, Pere Aragonès, ha recordado que se debe convertir el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) en un banco público. Para ello, debería tener una “ficha bancaria” para operar en los mercados, y la creación de esa Hacienda catalana.
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