Ocho de cada diez ganadores de la lotería pierde su fortuna en la década siguiente

stop

Un vecino de Barcelona ha conseguido este viernes el mayor premio de la historia de la Primitiva en España: 101 millones de euros

Administración de Barcelona donde se ha vendido el décimo de la Primitiva agraciado / EFE

en Barcelona, 16 de octubre de 2015 (18:06 CET)

La noticia ha saltado este viernes a primera hora de la mañana. Una lotera del barrio del Poblenou, en Barcelona, ha vendido el boleto agraciado en la Primitiva. Lo llamativo, sin embargo, estaba en el bote conseguido: 101 millones de euros, el mayor premio de la historia de este sorteo en España. Como suele ocurrir en casos similares, por el momento no ha trascendido el nombre del afortunado.

Precisamente este punto, mantener el anonimato, es una de las claves que, según los expertos, deben seguir los agraciados con premios millonarios. De lo contrario, se corre el riesgo de seguir el camino de la mayoría de nuevos ricos fruto de la lotería: acabar sin blanca. Según recuerdan desde la empresa especializada Serviapuestas, en torno al 80% de los ganadores de este tipo de premios pierden el dinero en los diez años siguientes.

¿Los motivos? Por encima de todos, la precipitación a la hora de tomar decisiones y la presión externa. Fundamentalmente, por parte de los bancos que descubren la identidad del ganador, a quien avasallan con ofertas y propuestas de inversión, en muchas ocasiones poco acertadas.


Elegir las inversiones adecuadas

Desde Serviapuestas insisten en que la mejor opción es buscar un asesor independiente que ayude a elegir los productos en los que poner parte del dinero. Y, a partir de ahí, observar las posibilidades que ofertan diferentes bancos, para elegir aquella con más ventajas y rentabilidad.

También es importante liquidar las posibles deudas contraídas con anterioridad y, según repiten los expertos, repartir el dinero entre diferentes bancos con solvencia garantizada. Por último, mantener la noticia únicamente entre los más allegados es fundamental para que una alegría como un premio de este tipo no se convierta en un mal sueño. 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad