Perdonados , pero no arrepentidos

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Obama carga contra los banqueros

Sin título

21 de julio de 2009 (12:15 CET)

Barak Obama ha decidido dar un toque a los directivos bancarios. Meses después de que el erario público tuviesen que salvar diversas entidades de la bancarrota, justo con los primeros resultados positivos estos bancos insinúan nuevas retribuciones millonarias a sus directivos. Ante esto el presidente ha decidido dar un toque de atención, y algo más.

Obama anunció el pasado junio una reestructuración regulatoria cuyo objetivo es mejorar la supervisión del Gobierno sobre bancos y mercados, para evitar la repetición de la crisis financiera. "El problema que he visto, por lo menos, es que no se percibe que estos sujetos de Wall Street sientan remordimiento alguno por asumir todos esos riesgos", ha dicho Obama en una entrevista con la televisión pública, PBS.

"No adviertes que haya habido un cambio en la cultura o en la conducta como consecuencia de lo que ocurrió. Por eso la reforma de regulación financiera que propusimos es tan importante", ha añadido. Obama ha agregado que las reformas de la regulación evitarían que las empresas de Wall Street asumieran los "riesgos salvajes" que aceptaron antes de la crisis financiera. Los accionistas deberían tener también derecho a influir en los enormes bonos pagados a los ejecutivos, ha dicho.

Wall Street pagó más de 18.000 millones de dólares en bonos a directivos y empleados del sector financiero en 2008, año en el que los bancos necesitaron miles de millones de dólares de apoyo del dinero de los contribuyentes. Preguntado sobre si estaba preocupado por el fuerte aumento de los beneficios de los bancos Goldman Sachs y JPMorgan Chase & Co, Obama explicó que su Gobierno tiene ahora menos influencia sobre ellos, porque pagaron el dinero de un rescate financiero.

Obama ha asegurado que las medidas aplicadas por su Gobierno para estabilizar la economía estaban funcionando, pese a que se prevé que el desempleo supere el 10% en meses.

"Creo que apagamos el fuego. La analogía que uso a veces es que teníamos esta preciosa casa y hubo un incendio. Entramos con nuestras mangueras a controlarlo (...) El fuego está ahora apagado pero hemos descubierto que necesitamos albañilería, que el techo gotea, que la caldera no funciona y que además estamos atrasados con los pagos de la hipoteca", ha dicho.

Escándalo previsible
Que los banqueros no se han olvidado de sus prácticas antiguas lo explica por ejemplo el caso de Goldman Sachs, que recibió 10.000 millones de dólares de ayuda federal y los devolvió el mes pasado. Pero la semana pasada la sociedad anunció beneficios récord, 2.344 millones de euros en el segundo trimestre, un 65% más y, de seguir en esta vía podría volver a repartir bonus récord entre sus empleados y especialmente entre sus directivos.

Según Financial Times, Goldman Sachs podría destinar este año 15.565 millones de euros al pago de bonificaciones a su plantilla. En el primer semestre, el banco destinó 11.400 millones a pago de salarios y reservó 6.600 millones más con la misma finalidad. De acuerdo con los cálculos del diario económico, cada uno de los empleados recibiría una media d e 387.000 dólares, aunque el reparto no seria igualitario.
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