Pleno negativo del Ibex en la semana mientras la prima de riesgo cae desde máximos

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BOLSAS

Las pantallas de la Bolsa de Madrid indicando la caída de este jueves

05 de agosto de 2011 (16:24 CET)

Había muchos dedos cruzados antes de la publicación del dato de empleo de julio en Estados Unidos. Por fin la primera economía del mundo ofrece a los inversores mundiales una buena noticia de verdad en toda la semana. EEUU ha creado 117.000 empleos frente a los 85.000 previstos y ponen un pequeño torniquete en la herida de unos mercados que han vivido una de las semanas más duras desde que estalló la crisis hace cuatro largos años.

La respuesta de las bolsas no ha podido ser sin embargo más decepcionante. El Ibex ha perdido otro 0,18% el viernes y termina la semana con un descenso del 10% en los 8,671,2 puntos. El índice español ha sido el menos malo con difrencia en Europa, que ha sufrido pérdidas entre el 1% y el 2%. La pregunta está servida. ¿Qué habría pasado si el dato de empleo en EEUU hubiera sido malo?

La última sesión de la semana cierra una cadena trágica de cinco caídas consecutivas en las que las bolsas han besado la lona con violencia, como un boxeador noqueado. Un púgil que en ningún momento ha dado síntomas de recuperación, a sabiendas de que lo peor puede estar por llegar. Un pequeño desastre que puede ser la antesala de momentos más difíciles. Todo depende ahora del acierto en las próximas decisiones de las autoridades europeas, con el BCE al frente.

Con su exhibición de debilidad durante el viernes, los mercados han dejado claro que no creen en absoluto ni en la política monetaria indefinida de Trichet ni el coraje de los políticos europeos para defender el euro con acciones consensuadas y creíbles. En este escenario, resulta imposible pensar en una reacción sostenida de los activos financieros.

Sí ha remontado posiciones con mucha más claridad la prima de riesgo. Claro que lo ha hecho desde los niveles más altos de la semana. En cuanto el diferencial italiana ha superado los 400 puntos respecto al alemán, se ha producido una recuperación que suena a intervención directa en el mercado para frenar el disparatado aumento de la rentabilidad de los bonos transalpinos y los españoles. Ni así ha reaccionado con fuerza la renta variable, incapaz de reaccionar con la volatilidad y la incertidumbre en niveles insoportables.

El diferencial español ha caído hasta los 375 puntos, un nivel que en cualquiera de los casos mantiene la rentabilidad del bono español a 10 años por encima del 6%. Los inversores se preguntan cuánto puede aguantar la economía española esta presión. De momento, ya sabemos que el segundo trimestre ha crecido sólo un 0,2%, según los datos del Banco de España.

En el Ibex, lo más destacado es la reacción del sector bancario. Sólo sube con fuerza Bankinter, más de un 4%, mientras que Santander y BBVA avanzan con más modestia. Telefónica gana el 1% y, entre los grandes valores, Repsol y CaixaBank se quedan rezagados con sus cotizaciones duramente castigadas.
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