Precios de derribo para CatalunyaCaixa

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SUBASTA

Catalunya Caixa

27 de enero de 2013 (20:44 CET)

La subasta de CatalunyaCaixa avanza como si de una carrera de obstáculos se tratara. Los grandes aspirantes --Santander, Sabadell y BBVA-- anticipan precios de derribo en sus ofertas por la entidad catalana. No más de 100 millones, aseguran a este diario.

Se comprometieron con el propietario, el fondo gubernamental Frob, a no pedir ayudas públicas. Ni siquiera indirectas. Una vez interiorizado el requerimiento, se ajustan los números maximizando todos los riesgos.

Riesgos


Esos grupos admiten que es pronto para precisar más. Pero coinciden en que, dado los problemas que persisten en la institución catalana, así como las necesidades de capital que generará la absorción de su balance, es desaconsejable un desembolso mayor.

“Los accionistas no entenderían que se abonen grandes precios y que encima pueda diluirse su participación”, explican en un banco que estudia la adquisición.

‘Virtudes’

Los argumentos del Frob sobre las bondades del negocio financiero de CatalunyaCaixa se toman con pinzas. En el organismo dependiente del Banco de España insisten en las ventajas de una cartera de más de un millón de clientes.

Esta masa permitirá generar el capital suficiente para cubrir las pérdidas esperadas, según los actuales gestores. Pero asaltan las dudas y en el bando comprador “no hay ninguna prisa”. Curiosamente, coinciden con el Ministro de Economía, Luis de Guindos, partidario aún de anular el proceso hasta mejor ocasión.

Morosidad

La cifra de 225 millones de euros en ganancias, una vez minimizada la exposición inmobiliaria, lleva días de despacho en despacho. Pero no convence. Basándose en los números conocidos a cierre del primer semestre, se extrapola una mora media en CatalunyaCaixa dos puntos por encima del sector (11,4%). Preocupan los créditos hipotecarios y la cartera de PYMES.

“Los anteriores gestores --en referencia a la etapa de Narcís Serra-- no hicieron bien su trabajo. Las hipotecas se concedían casi al primero que pasaba. Por no hablar del crédito al promotor. Estimamos una mora de hasta el 30% en esas operaciones”, señalan las mismas fuentes.

Más capital

La fidelidad de los clientes y su vínculo con la marca es la principal fortaleza. Los bancos valorarán solamente eso, el fondo de comercio. Con el cuaderno de venta en la mano, ajustarán el valor y las posibles inercias una vez integrados en el futuro grupo.

La información que aporte Citi --el banco asesor de la operación-- permitirá ajustar la previsible caída de los ratios de solvencia. El nuevo dueño sumará 65.000 millones a su balance y estará obligado a mantener el índice mínimo (8%), el conocido como core capital, exigido por Bruselas.

Cada punto de desviación supondrá, en números redondos, unos 1.000 millones más. Los tendrán que aportar los accionistas.

Ampliaciones

La gran banca ha demostrado que está en forma otra vez. Santander, Sabadell y BBVA han cubierto sus emisiones de deuda con solvencia para este año. Ello hace presuponer a los analistas que una operación bursátil tendría éxito. Los mercados han dado una primera señal positiva.

Sólo Kutxabank tiene el dinero en el cajón para nivelar sus parámetros. La oposición de parte del consejo de administración a la operación ha enfriado sus posibilidades. Citi volverá a preguntarles, pero en el Frob ya no les esperan. “Sería una sorpresa”, dicen en Economía.
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