stop

Las hipotecas 100% existen, pero no son fáciles de conseguir. Y tienen condiciones más exigentes que el resto de préstamos

Economía Digital y Help my Cash

Anuncio de hipotecas al 100% en una oficina de Red Piso en el barrio de Guindalera, en Madrid.

Barcelona, 13 de agosto de 2017 (09:58 CET)

Muchos consumidores, pese a contar con un buen nivel de ingresos, no disponen de suficientes ahorros para pagar un porcentaje del valor de la vivienda que desean adquirir, por lo que solicitan hipotecas con el 100 % de financiación.

Por lo general las entidades bancarias no suelen conceder este tipo de productos, aunque existen ciertos casos en los que sí pueden financiar la totalidad del valor del inmueble. Sin embargo, este tipo de préstamos tienen condiciones y exigencias diferentes a otras, por lo que conviene analizar con detenimiento ante de solicitarla.

1. Casi exclusivas para pisos de bancos

Antes del estallido de la crisis económica, contratar una hipoteca 100%, es decir, un crédito que cubriera la totalidad del valor de compraventa de la vivienda, era una operación bastante habitual, pero tras el endurecimiento del acceso al crédito, ahora resulta más complicado conseguir estos productos. De hecho, actualmente los bancos solo nos podrían conceder hipotecas 100 % financiación si se pretende comprar un piso del propio banco o, en menor medida, si se  cuenta con un perfil financiero perfecto.

Por tanto, si se decide adquirir una vivienda que pertenezca al banco, habrá más opciones de conseguir el 100 % de su valor. Además, aunque el importe financiado sea mayor, en muchos casos se puede disfrutar de las mismas condiciones. Por ejemplo, si se contrata la Hipoteca Naranja Sareb de ING Direct, se aplicará un interés desde el euríbor + 0,99 % (el primer año será un tipo fijo del 1,99 %) y no se cobrarán comisiones de ningún tipo. Para beneficiarse de esta oferta es imprescindible tener domiciliada la nómina y contratar un seguro de hogar y otro de vida ofrecidos por la entidad.

Las hipotecas 100% se destinan, por lo general, a pisos que son propiedad de los bancos. Pero no siempre se terminan otorgando

Pero comprar pisos de bancos no asegura poder conseguir una hipoteca 100 %. Es cierto que, en estos casos, los bancos se muestran más dispuestos a negociar la financiación de más del 80 % del valor del inmueble, pero la cantidad de dinero que ofrecerán siempre dependerá de sus criterios de riesgo.

2. Son más caras que otras hipotecas

Otro punto importante que hay que tener presente antes de pedir una hipoteca 100 % es que contratar estos productos supone un riesgo mayor tanto para el banco como para el consumidor, puesto que el importe financiado es más elevado.

Por ello si bien suelen tener las mismas condiciones que el resto, a la larga pueden salir más caras. Como el importe financiado es mayor, se devengan intereses sobre un capital más elevado y, en consecuencia, el coste de la hipoteca es más alto.

3. El problema del largo plazo

El plazo ofrecido en este tipo de créditos para la vivienda puede ser más largo, pero eso no siempre es conveniente. Cabe recordar que cuanto más prolongado sea el período de amortización más intereses se generarán, por lo que el crédito hipotecario será más caro.

Para este tipo de hipotecas hay que justificar, al menos, una nómina de 2.000 euros mensuales entre los solicitantes

4. Los gastos adicionales

En el importe financiado no se incluyen los gastos de constitución y de compraventa. Por tanto, hay que contar con ahorros que permitan hacer frente a esta partida. Antes de la crisis los bancos sí financiaban más del 100 % del valor de la vivienda para cubrir estas partidas, pero actualmente es prácticamente imposible conseguirlo.

5. Qué condiciones exigen

Las condiciones de contratación son más exigentes que otros créditos. Por lo pronto, los requerimientos mínimos son disponer de un trabajo fijo que pueda asegurar ingresos recurrentes para toda la vida del préstamo, contar con un salario mensual de, al menos, 2.000 euros entre todos los titulares del préstamo, y no figurar en ficheros de morosos (como ASNEF o RAI).

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad