Qatar Foundation rechazó al Real Madrid y apostó por el Barça

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Revelamos la retrohistoria que hay detrás de la apuesta de Qatar Foundation por el patrocinio de la camiseta del Futbol Club Barcelona durante los próximos años

Sandro Rosell firma el acuerdo con los representantes de Qatar Fundation

13 de diciembre de 2010 (23:03 CET)

Más allá de los actos de pompa y jabón para dar a conocer el acuerdo entre ambas entidades que ayer organizó la junta directiva de Sandro Rosell en el Salón París del Nou Camp y que convocó a más de un centenar de empresarios y directivos (dicho sea de paso, más del doble que periodistas acudieron) para escenificar una aprobación unánime, hay que explicar cómo se forjó el acuerdo. Tres meses y medio de negociaciones, dirigidas discretamente por el vicepresidente económico, Xavier Faus, y el director general, Antoni Rossich, entre otros (se debería conocer también el papel de la familia Farga – Helados Farggi-, con negocios en el emirato qatarí), han dado como resultado el mayor contrato de esponsorización en la historia del fútbol y, tal como afirma Rosell, “posiblemente el mayor de la historia del deporte”.

La operación, inicialmente recibida con recelo por parte de la masa blaugrana por lo que supone de “manchar la camiseta”, ha ido siendo socialmente aceptada al venderse como una acción social (la camiseta no pierde el carácter solidario que le imprimió en 2006 Evarist Murtra), similar a la desarrollada por Unicef. Incluso esta última entidad la ha bendecido mediante unas declaraciones de su presidenta española, Raquel Fernández, lo cual está ayudando a vencer las últimas resistencias mediáticas y sociales. Y es que Unicef, independientemente de que su logo aparezca o no finalmente en el pecho de los jugadores azulgranas, seguirá recibiendo de manos del Barça 1,5 millones de euros anuales.

Sociedad interpuesta

Se ha de explicar que el contrato se ha gestado de una manera singular. El Barça no firma directamente con Qatar Foundation (QF) sino que lo ha hecho con la mercantil Qatar Sports Investments (QSI) siendo esta empresa la que cede esos derechos a QF.

No se cuenta de todas maneras como el Real Madrid, enterado de las negociaciones, estuvo a punto de trucar la operación a principios del otoño. Sin embargo, tal como ha explicado entre líneas Ahmed al Sulaiti, director general de QSI, se rechazó entrar en negociaciones con el club de Florentino Pérez porque el FC Barcelona “es el socio adecuado para nosotros. De él nos podemos fiar y transmite nuestros valores y un mismo mensaje”. Toda una declaración de intenciones al club de Chamartín. Sandro Rosell, abundando en la herida, está convencido que “si yo fuera el equipo rival estaría muy precupado”.

El acuerdo, concretado por cinco años y medio establece que en la temporada 2010/2011 el Barça recibirá 15 millones de euros que le permitirá, tal y como reconoce Faus, reducir las pérdidas prevista para el actual ejercicio y presentar unos números rojos de tan solo 14 millones de euros. “Pero la siguiente temporada será la mejor en toda la historia del club: nuestro cash flow ha de rondar los 100 millones y el beneficio neto superar los 40”.

La operación de 166 millones se desglosa en una segunda aportación, para la temporada 2011/2012 de 27 millones, y con una evolución al alza progresiva que culminará en el último ejercicio con el pago de 33 millones. Además, existen diversas cláusulas entre las que destaca una aportación extra de 5 millones por parte de QSI en caso que el Barça gane la Champions Ligue. Aunque si el Barça gana más de una en las seis temporadas del acuerdo, QSI solo deberá pagar una vez.

Salvar la legislación

Por otro lado, la preocupación actual de la Directiva es conseguir que en el frontal de la camiseta aparezcan los logos tanto de QF como de Unicef, cuestión que está prohibida por la actual reglamentación deportiva que solamente autoriza un sponsor principal. Es por ello que las tres entidades están trabajando en un acuerdo para crear un logo común que pueda vencer las resistencias legales. De todas maneras, el proceso, en manos de los responsables de márketing, llevará un tiempo hasta que pueda ver la luz.

En ese contexto de poderío deportivo y financiero, el Barça ha decidido no contratar ninguna póliza de seguros para minimizar el gasto extra que le supondría ganar las competiciones, tal y como hacen otros equipos que, de esa manera, minimizan el riesgo. La razón esgrimida por Faus es que el coste de la póliza es muy alto. “Por ejemplo --explica--, por asegurar la Liga nos piden 9 millones cuando, en caso de ganarla, los ingresos son de 18 millones”. De todas maneras, en el presupuesto de la entidad ya se contemplan ingresos de 18 millones por ganar la Liga, así como unos ingresos por llegar a cuartos de finales de la Champions. No parece que el negocio sea malo para la entidad. La cuestión estriba en que igual no hay suficiente dinero en caja como para pagar esas primas.

Postdata - Pregunta: ¿Por qué en el acto de la firma no estaba presente Josep Guardiola? Porque tenía un compromiso con su ‘primo’, Jaume Guardiola, y 200 directivos más de Banco Sabadell a la misma hora.
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