Reunión de urgencia sobre Grecia

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10 de febrero de 2010 (21:28 CET)

Gobiernos y responsables de las instituciones europeas trataron de perfilar este miércoles un plan de urgencia para hacer frente a la grave crisis que afecta a Grecia, que ha colocado a los países del euro en situación de emergencia por primera vez desde que se creó la moneda única hace once años. 

Las reuniones y contactos de alto nivel se multiplicaron a lo largo de toda la jornada tratando de definir una estrategia ante la eventualidad de que el Estado griego no pueda financiarse por las vías normales.

Fuentes oficiales alemanas aseguraron en Berlín que ése no es el caso, que Grecia sigue colocando su deuda en el mercado sin problemas, aunque a un coste más alto, y que "ni se plantea" el anuncio inminente de una ayuda financiera europea a Atenas.

Lo que sí están analizando los miembros del euro es una serie de "escenarios" para el caso de que las cosas vayan a peor, según han reconocido las fuentes del Gobierno alemán.

Que las cosas empeoren sólo puede significar que el Tesoro griego no pueda hacer frente a los próximos vencimientos y/o que la desconfianza que afecta a este país se extienda a otros socios de la zona también en serias dificultades presupuestarias.


Los dieciséis ministros de Finanzas de la Eurozona celebran esta tarde una sesión de concertación , mediante videoconferencia, a propuesta del presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, para examinar las posibles respuestas.

Los ministros no han podido esperar a la reunión ordinaria del Eurogrupo, programada para el lunes en Bruselas, lo que indica la trascendencia de lo que está en juego.

Si las cosas no mejoran en los mercados, tiene que haber un plan listo, que sea efectivo desde el principio e irreprochable jurídicamente.

Mañana se reunirán en Bruselas a solas los gobernantes de la UE para una cumbre informal convocada hace un mes, en la que se hablará de "las turbulencias" en la zona del euro, según reconocía hoy una fuente oficial al corriente de los preparativos.

La dificultad de la situación estriba en que las reglas de la unión monetaria europea prohíben al Banco Central Europeo o a la Comisión Europea financiar directamente el endeudamiento de un estado de la zona con problemas de liquidez.

Lo que es legalmente posible con cualquier otro socio de la UE -Hungría, Rumanía y Letonia se han beneficiado recientemente de una línea especial de crédito a la balanza de pagos que gestiona la Comisión de Bruselas- no lo es con aquellos que comparten la moneda única.

La prohibición se explica por la necesidad de preservar a toda costa políticas fiscales sanas a nivel nacional.

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