Superacuerdo en Aguas de Barcelona

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El aterrizaje francés sin ruido

10 de junio de 2010 (19:28 CET)

El nuevo presidente de Agbar, Ángel Simón, anunció el martes que en pocos días se llegaría a un acuerdo con los trabajadores para pactar la reestructuración de Aguas de Barcelona. Y así ha sido: en sólo dos días y sin hacer mucho ruido, los nuevos propietarios, el grupo público Suez, han firmado un preacuerdo con los sindicatos CCOO y UGT. Eso sí, es un preacuerdo a partir de la propuesta mediadora presentada por la Generalitat el miércoles, que contempla importantes indemnizaciones a los trabajadores.

La reestructuración, que prevé la supresión de 194 puestos de trabajo, se llevará a cabo mediante un plan de prejubilaciones a partir de los 56 años, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2012, y que podría afectar a unos 159 trabajadores.

El plan de bajas voluntarias e incentivadas, abierto a toda la plantilla, propone una indemnización de 60 días por año trabajo, sin tope, y una prima por antigüedad de 8.000 euros si se lleva en la empresa menos de 15 años; una de 12.000 si se lleva entre 15 y 25 años y una de 15.000 si llevan más de 25 años en la compañía de aguas.

El pacto también recoge la vigencia del convenio actual de tres años y una reforma del plan de pensiones con un tope de 50.000 euros anuales, revalorizable.

Ahora, este preacuerdo deberá ser refrendado por los sindicatos en los próximos días. En el caso de la UGT, el referéndum tendrá lugar el día 22 de junio. Los representantes sindicales valoran positivamente las líneas generales del acuerdo aunque afirman que algunos puntos “no llegan a nuestras pretensiones”.

Se da la circunstancia de que ATAB, el sindicato corporativo, no ha firmado el acuerdo, pero, a pesar de es el que tiene más representantes en el comité de empresa, sumados los de CCOO y UGT suman mayoría.

En caso de que se refrendara el acuerdo, se acabarían seis meses de conflicto abierto entre la dirección y los sindicatos, después de que a principios de año, Agbar anunciara su intención de suprimir 200 puestos de trabajo mediante prejubilaciones, algo ya previsto, y despidos, hecho que indignó a los sindicatos.

Después de meses con las negociaciones rotas, puesto que Agbar no podía justificar los despidos por causas económicas, la llegada del grupo Suez parece que desatascó la situación y, en la tercera reunión de mediación de la Generalitat, se ha aceptado un acuerdo beneficioso para los trabajadores.
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