Ultimátum a Berlusconi: Van Rompuy le dictará las reformas que pide Europa

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ESTE VIERNES

Redacción

Berlusconi (c), mira hacia arriba entre el ministro de Interior de, Roberto Maroni (i), y el ministro de Reformas, Umberto Bossi (d), durante un voto de confianza
Berlusconi (c), mira hacia arriba entre el ministro de Interior de, Roberto Maroni (i), y el ministro de Reformas, Umberto Bossi (d), durante un voto de confianza

10 de noviembre de 2011 (21:01 CET)

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dimitirá el próximo domingo cuando el parlamento apruebe los recortes que ha propuesto para estabilizar la economía transalpina.

Pero el fin de Il cavalieri puede llegar antes. Los mercados no se han creído su intención de abandonar la primera línea política y la Unión Europea (UE) ya ha dejado claro que ve insuficientes los ajustes anunciados.

El cerco se estrecha, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha hecho público este jueves que terminará la semana laboral en Italia, en una cena de trabajo junto a Berlusconi para profundizar el tijeretazo.

Ha sido el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, quien ha detallado en rueda de prensa las medidas que deberá tomar la tercera economía de la UE: “Es necesario redistribuir la carga fiscal desde el trabajo hacia el consumo y la propiedad inmobiliaria".

Asimismo, pide que Italia vaya más lejos “en áreas clave como la competencia en el mercado o pensiones, donde se puede hacer más para evitar un incremento excesivo en la ya alta carga fiscal de los ciudadanos italianos".

Alarmas europeas


Europa está en alerta roja por la prima de riesgo italiana. El miércoles la rentabilidad de los bonos italianos a 10 años llegó al 7,4%, superando la línea roja trazada por los otros países europeos que han sido rescatados (Grecia, Irlanda y Portugal).

Ni tan siquiera el Banco Central Europeo (BCE), que se lanzó a la compra de bonos este jueves, logró salvar una jornada negra que arrastró el resto de economías de la eurozona. El regulador, presidido por Mario Draghi, ha reconocido que continúa comprando deuda italiana (sin especificar la cantidad), pero no ha evitado que la prima de riesgo translapina llegara a su máximo histórico: 570 puntos. Ha cerrado en 510, lastrando la española hasta los 408 enteros .

Detalles para tranquilizar a los mercados

Ante este panorama, la Comisión Europea también ha enviado una misiva al ministro de Finanzas italiano, Giulio Tremonti, en la que pide que concrete las reformas del plan de Berlusconi. “A menudo no se especifican en suficiente detalle ni van acompañados de calendarios y planes de acciones concretos, lo que supone que hay graves riesgos a la hora de aplicarlos”, especifica Rehn.

Y esta vez la UE se ha mostrado firme: Tremonti tiene que contestar antes de que termine la semana. Esta es la receta que han aplicado para tranquilizar a los mercados e intentar que Italia salga de la zona de riesgo.

Mientras, la prensa italiana asegura que Berlusconi no se irá con tanta facilidad y que ya han empezado los movimientos en la cocina para poner al frente del nuevo Gobierno italiano un hombre de su absoluta confianza para él continuar ejerciendo de Cavaliere, pero en la sombra.
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