Último cartucho del BCE: comprar bonos para salvar el sistema

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07 de mayo de 2009 (16:22 CET)

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ya ha anunciado que es posible que los tipos de la Eurozona vuelvan a bajar. Pero, antes, la institución pondrá en marcha las medidas "no convencionales" que Trichet ya anunció en marzo, cuando dejó los tipos al 1,25%. El BCE comprará bonos cubiertos denominados en euros.

Trichet ha anunciado que la institución suministrará liquidez a los bancos a través de operaciones de refinanciación con vencimiento a doce meses. Igualmente, el BCE incluirá al Banco Europeo de Inversiones (BEI) entre las entidades que pueden tomar parte en sus operaciones de liquidez, mientras que el Eurosistema realizará compras de bonos garantizados denominados en euros.

De este modo, los bancos contarán con una nueva operación de refinanciación "adicional a las ya existentes" con vencimiento a doce meses en la que el BCE proporcionará liquidez a un tipo fijo y que satisfará por completo las demandas de fondos de las entidades participantes.

Trichet  ha especificado que "en principio", el Eurosistema llevará a cabo compras de bonos garantizados denominados en euros emitidos en la eurozona y ha apuntado, a modo de referencia, que la cantidad podría rondar los 60.000 millones de euros.

El máximo responsable del BCE ha dicho que la decisión de comprar bonos garantizados denominados en euros se tomó al considerar que estos activos se habían visto "particularmente tocados" por las turbulencias financieras y subrayó que la institución no había adoptado ninguna otra decisión sobre ningún otro tipo de activos y quiso hacer hincapié que el BCE "no se ha embarcado en medidas de alivio cuantitativo".

Respecto a los tipos de interés, Trichet afirmó que "el actual nivel de tipos es apropiado", aunque no quiso confirmar que se trate del nivel más bajo, y reconoció que la economía mundial, incluyendo la de la zona euro, experimenta una "severa" contracción, que se mantendrá durante el presente año, y pronosticó que sólo se producirá una recuperación "gradual" en 2010.

"Los últimos datos económicos sugieren signos tentativos de estabilización a niveles muy bajos, después de un primer trimestre considerablemente más débil de lo previsto", dijo Trichet, quien admitió que el arranque de 2009 fue "muy malo".

Por otro lado, Trichet indicó que las expectativas de inflación se mantienen "firmemente ancladas" de acuerdo con el objetivo de estabilidad de precios del BCE.

En este sentido, la institución emisora europea espera que las tasas de inflación continúen bajando y lleguen a situarse en terreno negativo durante algunos meses reflejando el importante descenso en los precios de las materias primas, aunque señaló que posteriormente se prevé un repunte de la inflación.
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