Zapatero anuncia una reforma laboral sin abaratar el despido

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Reformará la ley de cajas

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02 de diciembre de 2009 (12:14 CET)

El Gobierno de España encara de manera conjunta el cambio de modelo económico y la aplicación de medidas de reforma laboral. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado este miércoles en el Congreso que convocará a sindicatos y patronal en el primer trimestre de 2010 para revisar varios aspectos del mercado de trabajo.

Rodríguez Zapatero ha reconocido en su intervención que su actuación se debe al atasco evidente de la negociación entre los agentes sociales, pero, ha dejado claro lo que no planteará en el debate: "una reforma laboral centrada en exigir un determinado tipo contractual, una reducción de las indemnizaciones por despido o la exclusión de los conflictos laborales del control judicial. Ese, señorías, no es nuestro camino", afirmó.

En su discurso, que tenía por objeto explicar el proyecto de ley de Economía Sostenible, Zapatero anunció otro paquete de normas para los próximos meses, una mezcla de reformas anunciadas y nuevas iniciativas. Entre lo previsto, destaca que el Gobierno aprobará este diciembre la reforma del sistema judicial. Entre las novedades, Zapatero añadió la formulación de un plan de lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida (a principios de 2010) y el desarrollo de un plan de competitividad industrial.

Además, Zapatero enunció el compromiso de acabar en la primera mitad de 2010 la reestructuración del sector financiero, con el uso del fondo de reestructuración ordenada bancaria (FROB). Y abrir entonces el debate sobre la reforma de la Ley de Cajas.

El mensaje de Zapatero sobre el mercado laboral ha tenido un destinatario claro: la patronal, y augura un camino plagado de las dificultades. La CEOE no ha renunciado a crear un nuevo contrato indefinido, que ha bautizado como contrato de crisis, que recoja una indemnización por despido sensiblemente menor, para fomentar el empleo fijo. Esta pretensión topa con lo expuesto en el Congreso por el presidente del Gobierno.

Evitar dualidades

Entre las propuestas de Zapatero para debatir una nueva reforma laboral prima la ambigüedad para dar espacio al diálogo social. Se insta a revisar las bonificaciones a la contratación, a tomar medidas para evitar la dualidad entre empleos temporales y fijos (sin precisar cuáles), a favorecer la flexibilidad interna en las empresas mediante la negociación colectiva o a incentivar la reducción de jornada (tampoco precisa si emulando la normativa alemana o eliminando condiciones en los expedientes de regulación de empleo).

"El Gobierno no es mero espectador de los problemas del mercado laboral, ejercemos la iniciativa que nos corresponde", adujo Zapatero, quien también anunció propuestas más genéricas aún para reformar el sistema de pensiones.
Por otra parte, el jefe del Ejecutivo adelantó la revisión del sistema financiero para "ajustar" su tamaño al de las perspectivas de negocio "futuras", y añadió que, para ello, durante el primer semestre de 2010, el Gobierno, en colaboración con el Banco de España, velará porque el FROB sirva de "ayuda efectiva" a su proceso de reestructuración y reforzamiento de sus recursos propios.

   Reforma de la ley de cajas

   Con posterioridad, añadió, el Ejecutivo promoverá, "con el necesario consenso", cambios regulatorios que incluirán, en su caso, la reforma de la Ley de Órganos Rectores de las Cajas de Ahorros (LORCA) con el fin de reforzar su funcionamiento.

"Sí son meros espectadores", afirmó el líder del PP, Mariano Rajoy, en su turno de réplica, que echo en cara al dirigente socialista haber tardado "dos años" en plantear una reforma, que tachó de vacía. Rajoy criticó que se desarrolle una estrategia de economía sostenible sin aprobar antes medidas efectivas contra el paro. Y tildó el proyecto de ley que defendió Zapatero como "un letrero luminoso para un solar vacío".
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