Las malas relaciones entre Vilarrubí y Faus y la conllevancia

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28 de enero de 2014 (11:48 CET)

Carles Vilarrubí y Javier Faus no se pueden ver. Son químicamente incompatibles. De alguna manera, ambos vicepresidentes del Barça compiten por espacios similares en el club, pero también en el mundo de los negocios. El primero es vicepresidente de la Banca Roschtild, el segundo el hombre de los grandes fondos inmobiliarios en España. Faus lidera el fondo Meridia Capital, mientras que Vilarrubí es también el hombre de los seguros Willis, además de otras múltiples ocupaciones en la intermediación del mundo de los negocios.

Sandro Rosell los juntó en la directiva del Barça. No existía una gran relación previa. Faus fue el encargado de las cuestiones económicas, mientras que a Vilarrubí se le reservó un papel más institucional, entre lo social y lo político. Faus pensaba que junto a Rosell no tenía competencia que temer en su cargo, mientras que Vilarrubí esperaba su oportunidad para mejorar su situación en la junta.

La ocasión la han pintado calva, la salida inopinada de Rosell. Vilarrubí ha atrincherado sus posiciones y ya no sólo quiere controlar el palco, sino que tiene veleidades de más poder. Con una candidatura propia, incluso, si no se entendiera con el nuevo presidente Josep Maria Bartomeu. El protocolo los sitúa muy juntos en el palco blaugrana, aunque ambos están alejados en sus intereses personales. Toda una conllevancia.
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