Hernández-Gil: “El resto de candidatos tiene un profundo desconocimiento del Colegio”

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ELECCIONES ICAM

El candidato al ICAM, Antonio Hernández-Gil.

10 de diciembre de 2012 (21:28 CET)

Presentarse a una reelección tiene la ventaja de conocer el terreno donde uno se mueve. Si se permite la comparación, es como el equipo de fútbol que juega en casa. Algo parecido le sucede al candidato a decano del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), Antonio Hernández-Gil, que ha dirigido la institución en los últimos cinco años y que se presenta a la reelección en los comicios del próximo día 18. Juega con esa ventaja, que el resto de candidatos no saben cómo funciona el ICAM o cómo es la gestión de un colegio de abogados con un presupuesto tan ajustado.

Hernández-Gil denuncia en una entrevista a Economía Digital que “en los programas del resto de candidatos al ICAM hay propuestas sobre cosas que ya se están haciendo en el Colegio”. Según el abogado, entre otros clientes, de La Reina Sofía, “da la sensación de que hay no hay un profundo conocimiento del Colegio”. “Sinceramente no hay ninguna propuesta del resto de candidatos que me guste. Las propuestas de los otros candidatos están hechas con cierta lejanía respecto a lo que es el Colegio”, afirma con rotundidad.

Sin recursos

Esta dura crítica contra los otros 13 candidatos a decano se basa en hechos. “Hay ideas de otros candidatos que no se pueden llevar a cabo con los recursos actuales. No se puede decir que se va a hacer algo cuando no hay dinero para hacerlo”, asegura. “Las propuestas son inconcretas y creo que ponerle un vaso de agua a un compañero en una vista no es el verdadero problema de la profesión”, recalca en clara referencia a la medida de la candidata a decana, Sonia Gumper, de que haya agua mineral para los abogados en los juicios y así no se les reseque la voz.

Hernández-Gil se apunta el tanto de haber realizado una gran gestión económica al frente del ICAM. Una palabra que defina la labor del decano en funciones es austeridad. “Tenemos el Colegio como una patena, de limpieza y de sanidad económica, con superávit y un patrimonio neto de dos veces más que cuando yo cogí el Colegio, a base de ahorrar, ser austero y no derrochar”, dice.

La misma actitud

El candidato a decano asegura que si sale reelegido su programa se cumplirá a rajatabla. Además, afirma que la gestión continuará siendo austera. “Nosotros hemos subido las cuotas un 2% en cinco años. Tenemos que hacer el esfuerzo de gestionar bien y no pedir más dinero. Yo no quiero subir las cuotas”. “Si puedes no pedirle un euro más al compañero, no le pidas un euro más, esa es nuestra filosofía”, añade.

El denominado candidato de los grandes despachos, aunque él dice que es de todos los tipos de bufetes, tiene entre ceja y ceja sacar adelante dos proyectos que se le han quedado en el tintero en el anterior mandato. Por un lado, poner en marcha la Mutua de la Abogacía madrileña y, por otro, culminar la reforma estatutaria del Colegio.

Que paguen las AAPP


Entre sus propuestas destaca la reforma de los estatutos del ICAM. El candidato pretende comenzar el cambio profundo dentro de seis meses y tenerlo finalizado en 2014. “Para incrementar la participación y la transparencia en el Colegio nos hace falta una norma estatutaria moderna”, explica Hernández-Gil que se achaca “no haber sabido comunicar bien a la sociedad” lo que representa la profesión de la abogacía.

Además, el abogado quiere que la justicia gratuita, el turno de oficio, que ejercen los abogados de manera voluntaria, sea abonada en los términos legales correspondientes. Dice que va a pelear hasta la extenuación por conseguir que las administraciones paguen en 60 días esta labor. “Me parece inmoral que las Administraciones Públicas se escuden en la falta de recursos para no cumplir con sus obligaciones”, asegura.

Petición a Gallardón


Asimismo, Hernández-Gil se opone radicalmente a las tasas judiciales impuestas por el ministro Alberto Ruiz-Gallardón. “Es una medida absolutamente equivocada tanto en la oportunidad, como en la cuantía de las tasas, como en la forma que se ha tramitado”. Es por ello, que el decano del ICAM en los últimos cinco años pide a Gallardón que “reconsidere la medida”.

Además, se ha mostrado preocupado hacia donde avanza el mercado de la abogacía. Hernández-Gil cree que este año la diferencia actual entre oferta y demanda (hay 40.000 abogados ejercientes en Madrid) pueda aumentar con el cierre del curso, ya que esta será el primer año en que los alumnos de derecho tengan que hacer un máster para ejercer la profesión. “Cuando la Ley de Acceso se aplique masivamente al finalizar este curso, me preocupa muchísimo que se cree un gran desfase entre oferta y demanda”.
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