Debate gallináceo

20 de noviembre de 2009 (12:28 CET)

En una situación de crisis económica, y de la otra, como la que estamos viviendo, el debate sobre las cuentas públicas de la Generalitat de Catalunya no ha tenido la altura que debíamos esperar. Si todos los titulares que podemos sacar de un debate de esta trascendencia es sobre si se va a eliminar el impuesto de sucesiones o no o si la Generalitat está sobredimensionada, pues apañados estamos.

Y es que mucho más descorazonador que un mal gobierno es una peor oposición. Castells, sin embargo, no estuvo mal; la oposición, por el contrario, resulta manifiestamente mejorable. Algunos analistas han querido justificar el poco nivel del debate presupuestario en que tras las noticias sobre los últimos casos de supuesta corrupción, los políticos han decidido volver al oasis tras comprobar que fuera hace mucho frío. Si así fuera, estaríamos ante otro daño colateral.
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