Juan García Spanair, Davos y nacionalismo (ultra) laboral

04 de febrero de 2009 (11:19 CET)

• He sido escéptico respecto del objetivo y crítico sobre la manera en que se ha trabajado la compra de Spanair. Pero ahora ya es un hecho y creo que, como he comentado también en alguna ocasión, en unas condiciones bastante interesantes. Ahí están la hemeroteca de esta web y la fonoteca de la sección La Plaza Radio para comprobarlo. A partir de ahora, como ciudadano pondré todo mi interés en que funcione y como periodista seguiré atento al cierre del accionariado y a la gestión que desarrolle la aerolínea. No lo tienen fácil, pero les deseo toda la suerte del mundo.

• Más allá del contenido de la cita de Davos de este año, sobre el que ya se habla en alguna noticia de ED, me ha llamado la atención la escasa presencia española en este aquelarre mundial, que si bien no es imprescindible sí supone una muestra de la gente que importa. No ha habido representantes de relieve del gobierno español y apenas empresarios, algo que contrasta con los esfuerzos denodados del presidente Zapatero por mantener su puesto en el G-20. Tampoco ha estado Obama, es cierto, pero seguramente lo necesita menos. La ausencia de Davos afecta, aunque tangencialmente, a la credibilidad de nuestras reivindicaciones para que se nos reconozca como uno de los grandes. Si se quiere ser hay que estar.

• Un cierto sudor frío me ha recorrido el cuerpo al leer las pancartas “British jobs for British workers” que exhibían el viernes las manifestaciones convocadas por trabajadores ingleses en protesta por los contratos de construcción con empresas extranjeras que se estaban firmando en el Reino Unido –Total anunció una nueva planta que realizarían 600 trabajadores italianos y portugueses-. Aunque me opongo a cualquier tipo de dumping, sea social, medioambiental o fiscal, me espanta el contenido ultranacionalista de la protesta. Una nación que aún luce con orgullo su Commonwealth no puede erigirse en campeona del proteccionismo laboral. Menos fronteras y más derechos, podría ser una buena medicina.
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