La catedrática de Derecho, Teresa Freixes, en la librería Malpaso. Fuente: ED

Teresa Freixes: “Hagamos como Bélgica y reformemos la Constitución”

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La catedrática de derecho constitucional publica Repensar la Constitución en el que se reclama también que se ponga en valor y se rechaza el “momento adanista”

Manel Manchón

La catedrática de Derecho, Teresa Freixes, en la librería Malpaso. Fuente: ED

Barcelona, 08 de marzo de 2017 (05:00 CET)

La Constitución española se puede reformar. Que se haga. La catedrática de derecho constitucional Teresa Freixes, defiende con pasión la Constitución de 1978, pero no desea que sea un texto sagrado, y promueve los cambios que se consideren necesarios, de la misma forma que lo ha hecho un país como Bélgica. “Hagamos como Bélgica y reformemos la Constitución”, asegura, en alusión a una cuestión que es poco conocida. “Es mentira que la Constitución no se pueda reformar, Bélgica tiene el mismo proceso y lo ha hecho más de 70 veces”. Es decir, todos los mecanismos garantistas que recoge la propia Carta Magna son superables si, realmente, se quiere afrontar esa reforma. 

Freixes defendió esa posición en la presentación de su libro Repensar la Constitución. Ideas para una reforma de la Constitución de 1978: reforma y comunicación dialógica, que ha coordinado junto al catedrático Juan Carlos Gavara

Teresa Freixes: “No necesitamos un proceso constituyente, porque ya existen estructuras constitucionales sólidas, y este adanismo político no merece más tiempo de reflexión"

La idea central es que se debe reformar aquello que se considere necesario, sin entrar en un proceso constituyente, como defienden algunas fuerzas políticas, como Podemos, que han considerado que se debe y puede entrar en un nuevo periodo de la democracia española. En la presentación del libro, organizada por la entidad cívica Clac, participó tambiénGregorio Cámara, catedrático de derecho constitucional y portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso. Según Cámara, “No necesitamos un proceso constituyente, porque ya existen estructuras constitucionales sólidas, y este adanismo político no merece más tiempo de reflexión, no estamos en la misma situación que en 1978, cuando habíamos salido de una dictadura”, aseguró, en alusión a esos movimientos políticos que plantean una especie de ruptura para empezar de nuevo. 

Al margen de plantear cambios concretos, como la necesidad de asegurar prestaciones sociales, para que éstas “se equilibren con la necesidad de estabilidad presupuestaria sin que padezcan el deterioro notable que han sufrido durante la crisis”, en palabras de Cámara, lo que plantea el libro de Freixes, y la propia catedrática, es poner en valor el texto de 1978, “un ejemplo para muchos países tanto de Europa del Este como de América Latina, porque no puede ser que fuera la valoren más que nosotros aquí”

Defender la Constitución en positivo

Lo que se propone es defender la Constitución como un valor en positivo, como una conquista del conjunto de los ciudadanos españoles, con la idea de promover el patriotismo constitucional que defiende Habermas. Una Constitución que los españoles conozcan en profundidad, como ocurre en Estados Unidos. Por ello, Freixes se preguntó, en la presentación del libro este martes, “¿Quién en España conoce las ventajas procesales que nos da nuestra Constitución?”, como un ejemplo de la modernidad de la Carta Magna. 

La intención de Freixes, que insiste en el imperio de la ley, y en la necesidad de que se perciba con orgullo que esa ley es la que ha permitido la evolución positiva de España desde la salida de la dictadura, es convencer a quien desea cambios que la Constitución los permite. “El procedimiento de reforma que tenemos no nos lo hemos inventado para impedir que exista un cambio”, e insiste en que “Bélgica lo ha hecho más de 70 veces con un proceso igual al nuestro”.

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