La factoría de Panrico en Catalunya sigue abierta

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CCOO y UGT han llegado a un principio de acuerdo sobre el plan de viabilidad presentado por la dirección de la empresa en una maratoniana reunión en el Departament de Treball

Panrico en Santa Perpètua de Mogoda (BCN)

30 de enero de 2012 (22:23 CET)

Tras cuatro meses de negociación infructuosas, las dos grandes sindicatos con presencia en Panrico, CCOO y UGT, han pactado la continuidad de la factoría de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona). El único centro productivo del fabricante de Donuts en Catalunya en el que trabajan 464 personas. Y lo han hecho en tiempo de descuento. En un encuentro convocado por el Departament de Treball de la Generalitat este lunes en el que el mensaje era claro: la dirección no podía aguantar el enquiste del conflicto más tiempo. 

El mismo consejero delegado del grupo, Joan Casaponsa, había afirmado con anterioridad que presentaría un expediente de regulación de empleo (ERE) en el que se clausuraría el centro catalán y se reestructuraría la actividad en el resto de España si la negociación no avanzaba. Un documento que ya estaba preparado.

Sobre todo cuando el comité intercentros, el que engloba a todos los trabajadores de Panrico en Catalunya y está controlado por UGT, se levantó de la mesa de diálogo hace 15 días. Momento en el que ambos sindicatos terminaron en un enfrentamiento en la puerta del Departament de Treball y se inició un largo receso.

Pacto

En estas dos semanas “los ánimos de todos se han calmado”, afirma el presidente del comité de empresa de Santa Perpètua, Pedro Izquierdo (CCOO). Han entrado en Treball a las 12 del mediodía y han salido de la delegación de madrugada, unas horas que les han servido para acercar posiciones, según los presentes en el encuentro.

En un primer momento, ambas partes han mantenido su planteamiento inicial. CCOO había rechazado desde el principio el tijeretazo a las condiciones salariales que propone Casaponsa y proponía a cambio un plan de prejubilaciones para 50 trabajadores. En el otro extremo, UGT era más proclive a señalar líneas rojas en el plan de viabilidad. “Finalmente lo hemos tomado como base para empezar a negociar y asegurar que la fabrica seguía abierta”, asegura Izquierdo.

Los representantes de los trabajadores piden, entre otros, asegurar la continuidad de los 464 empleos del centro, que tenga asegurada la fabricación de productos y que se rebajen los ajustes a las condiciones laborales de la plantilla.

Dirección

Ahora esperan la respuesta del equipo directivo liderado por Casaponsa. En los próximos días tendrán que pronunciarse sobre el preacuerdo.

Panrico ha cerrado el ejercicio 2011 con unas perdidas de casi 200 millones de euros. La reordenación de la actividad productiva también afecta a las otras 10 fabricas que la compañía tiene en España.
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