Un votante elige papeleta en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), el 20 de diciembre de 2015. ALBERT GEA

La mitad de los indecisos se decide; las encuestas saltan por los aires

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Los sondeos que se desarrollan en los colegios pronostican que, al final del día, los electores sin una idea clara sobre su sufragio se habrán reducido del 40% al 19%

Madrid, 20 de diciembre de 2015 (13:30 CET)

Los españoles votan mientras las empresas demoscópicas hacen su trabajo a las puertas de los colegios electorales. A esta hora ya aventuran una primera conclusión sobre qué pasará. Los indecisos caerán a la mitad y, del 40%, se reducirán al 19%. El voto se moviliza.

La previsisón es de una alta participación (datos de las 14:00 horas) por lo que el resultado de esta noche será el más reñido desde la Transición. El Partido Popular (PP) encabeza los sondeos, aunque lejos de la mayoría absoluta que obtuvo en 2011, y previsiblemente tendrá que recabar apoyos si quiere seguir en el poder.

El gobierno más débil hasta la fecha, el de José María Aznar (PP) con 156 diputados --discurrió con el apoyo de nacionalistas vascos y catalanes--, asemejará un portento de estabilidad al lado de Mariano Rajoy, que ganaría con un máximo de 116 diputados.

El resultado más reñido desde la Transición

A continuación todo sigue abierto. La movilización del electorado que se produce desde primera hora podría desmentir las últimas encuestas. El PSOE sería segundo, seguido muy de cerca por los liberales de Ciudadanos y el partido antiausteridad Podemos, que no lograría la resistencia suficiente para mantener la segunda plaza que le daban los sondeos hasta este sábado.

De todos modos, la diferencia entre PSOE, Ciudadanos y Podemos sería tan justa que el orden de los partidos variará con facilidad durante la tarde. La ley d'Hondt hará el resto.

Las posibles ecuaciones que salgan del 20D incluyen una difícil gran coalición PP-PSOE, coaliciones de centro derecha o centro izquierda o un gobierno en minoría, y la opción de que los partidos emergentes permitan finalmente que el bipartidismo siga con la esperanza de desgastarlo aún más y sacar réditos en unas nuevas elecciones.

"Cambio radical en muchas cosas"

Antes de la apertura a las 09:00 horas de un colegio electoral del barrio madrileño de Aluche, unas seis personas hacían cola en la calle a tres grados. Uno de ellos era Alberto Fraile, de 41 años, quien trabaja desde octubre en una gran superficie tras ser despedido el año pasado de otro trabajo bajo la reforma laboral de 2012.

"Espero un cambio radical en muchas cosas. Digo de arriba abajo. Creo que en este país se ha estado mangoneando mucho y a los trabajadores no se les ha respetado", explicó a Economía Digital antes de votar por Izquierda Unida.

Josefa Robledillo, una ama de casa de 50 años que ha votado al PP --al igual que en las pasadas elecciones-- en el mismo colegio electoral, confía en que el país mantenga el crecimiento económico vivido en el último año.

Del PSOE a Podemos

Algunos votantes han expresado su malestar cambiando el signo del sufragio respecto a las pasadas elecciones. Javier Pan, un técnico de cine de 37 años, ha votado a Podemos esta vez tras elegir al PSOE en 2011. "Voté a Podemos. Creo que realmente es importante que entren más partidos, se gobierna mejor con pactos", cree.

Algunos expertos consideran que el momento económico y político en la zona del euro requeriría de una estabilidad que podría empujar a la "responsabilidad" de todas las fuerzas representadas para evitar que España --la quinta mayor economía de la UE-- se desvíe de su senda de recuperación.

Rajoy sostiene que, en caso de necesitar apoyos, prefiere un pacto de gobierno que dé estabilidad a los cuatro años de legislatura, pero el resto de los principales partidos han rechazado unirse al PP en coalición.

"No" al frente anti PP

El candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno, Albert Rivera, dijo el viernes "no" a una alianza de izquierdas que pretenda arrebatar el poder al PP en caso de que éste sea la fuerza más votada, y no descartó una abstención que podría propiciar que Rajoy sea reelegido por mayoría simple en una eventual segunda votación.

La Constitución no establece una fecha límite para formar gobierno tras las elecciones. Los analistas dicen que las conversaciones para asegurar una mayoría suficiente para gobernar podrían durar semanas --e incluso desencadenar otras elecciones--.

El actual Ejecutivo ha aprobado los presupuestos del año que viene y los bajos tipos de interés y eñ precio del petróleo mantienen vivo tanto el impulso económico como alejados los fantasmas del pasado en los mercados.

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