La Televisión Municipal de Valencia espera el cierre con el personal de vacaciones

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En las instalaciones trabajan ocho empleados mientras el resto de compañeros se toman un descanso laboral hasta que se decidan las condiciones de su salida

17 de enero de 2012 (00:00 CET)

Pocos días después de que en boca de la alcaldesa Rita Barbera se vaticinara “el cese de actividad de la Televisión Municipal de Valencia", las instalaciones en la Avenida del Cid de la capital del Turia cuentan con el personal mínimo para continuar con la actividad. En concreto, tan sólo ocho personas siguen con su labor diaria en la televisión pública mientras la otra parte de la plantilla --formada en su conjunto por una veintena de trabajadores-- han cogido vacaciones hasta que se anuncien novedades sobre el futuro del medio.

El panorama audiovisual de la Comunidad Valenciana se acota ante la necesidad de reducir costes y hacer frente a las exigencias económicas de la Generalitat. Al anuncio del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de la Radiotelevisió Valenciana (RTVV) acompaña ahora el cierre de la Televisión Municipal de Valencia. Los 180.000 euros que cuesta mantener el medio local pesan demasiado en las arcas del Ayuntamiento lo que obliga a bajar las persianas y a cortar las emisiones.

Desde la empresa que gestiona la televisión, Administración y Gerencia Ondas 13, señalan que “la situación actual no es agradable” y que “todavía no se ha lanzado oficialmente ningún concurso de acreedores” aunque todo apunta a que finalmente se llevará a cabo. “Todo el mundo está trabajando con total normalidad”, insisten fuentes cercanas al medio.

Asimismo, la compañía asegura que “los 20 trabajadores en nómina están al día en sus cobros” y que se les ha abonado el sueldo de diciembre aunque no se descarta que a partir de ahora la situación sufra un cambio de 180 grados.

Encuentro entre los trabajadores

El próximo jueves, la plantilla de la televisión valenciana mantendrá una reunión para estudiar las condiciones laborales más favorables para los trabajadores hasta que la empresa se pronuncie al respecto.

Las dudas por el incierto porvenir aumenta la tensión en el seno de la televisión local, sensación propiciada por el desconocimiento de la plantilla del futuro cierre, anuncio que recibieron al mismo tiempo que el resto de periodistas presentes en la sala de Alcaldía el pasado viernes. Tanto los empleados como la empresa prefieren esperar a ver cómo avanzan los acontecimientos antes de precipitarse.

Un medio poco rentable


A las declaraciones de Barberá se suman las del vicealcalde Alfonso Grau. El número dos de la alcaldesa de Valencia insistía el pasado lunes en el rechazo de “municipalizar una actividad que no es rentable” y que, además, “pagan los ciudadanos de la ciudad”.

En cuanto a los 50.000 euros, que indican los partidos de la oposición que se destinaron a compensar las pérdidas económicas de la televisión, Grau insiste en que el Ayuntamiento “no ha inyectado ninguna cantidad” y que el dinero se destinó a pagar los espacios o retransmisiones “institucionales”.
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