Las cajas culpan al BCE de la crisis de liquidez y piden al Gobierno que apruebe el fondo de reestructuración del sector

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09 de junio de 2009 (11:08 CET)

Cuando las cosas no van bien, siempre se buscan culpables. Y esta vez le ha tocado al Banco Central Europeo (BCE), al que la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha acusado de no haber evitado la crisis de liquidez en el mercado financiero. 

El director general de la CECA, José Antonio Olavarrieta, ha afirmado que "sólo hay un responsable" de la crisis de liquidez, en clara referencia al organismo europeo, ya que, según él, ha habido muy pocas medidas por parte del BCE para paliar la inactividad en el mercado interbancario cuando sólo se trataba de un problema de confianza, y no de liquidez en los mercados. Olavarrieta también ha criticado que el BCE se haya decidido a financiar a plazos de un año sólo después de un año de presiones por parte del sector financiero europeo. 

Según el presidente de la patronal de las cajas de ahorros, la crisis de liquidez y de morosidad del conjunto de la cajas está en el 4,90%, lo que supone un ligero incremento respecto a la cifra de marzo. Olavarrieta ha reconocido, sin embargo, que los ciclos económicos "son inevitables" e "inexorables", aspecto del que tendrían que tomar conciencia las entidades financieras.

HOJA DE RUTA
Por otro lado, la CECA también ha pedido al Gobierno que apruebe el Fondo de Reestructuración del sector Financiero (FROB) y proporcione a los bancos y a las cajas "una hoja de ruta clara" para afrontar "los problemas que pudieran surgir" y salir de la crisis lo antes posible. 

Olavarrieta se ha manifestado en contra, de nuevo, de que el sector financiero reciba “manguerazos” (ayudas públicas generalizadas), a no ser que estas sean estrictamente necesarias. “Los bancos y cajas que no estén cerca de los ratios de solvencia mínimos requeridos por la legislación de Basilea II (el 8%) podrían necesitar ayudas públicas, pero en muchos casos podría solucionarse con avales, y, en cualquier caso, con el mínimo coste posible”, explicó.

ACUERDO Y DESACUERDOS
Mientras tanto, Octavio Granado, secretario de Estado para la Seguridad Social y responsable de asuntos económicos del PSOE, y Cristóbal Montoro, portavoz de economía del PP en el Congreso de los Diputados, han afirmado haber llegado a un “acuerdo significativo" para que el FROB esté dotado con 90.000 millones de euros. Granado ha precisado que el diálogo entre el PSOE y el PP para la creación de dicho Fondo debe "concluir en un plazo razonable de tiempo" y debe hacerse con un "estricto control de los fondos públicos aplicados" y con el "menor grado de intervencionismo posible". 

Sin embargo, siguen sin ponerse de acuerdo en muchísimos otros aspectos referentes a este asunto, como en la manera en que se afrontará "la mayor reestructuración" del sistema financiero español. 

El Gobierno defiende que cada entidad sea ayudada según sus circunstancias, y que la reestructuración financiera sea "seria y severa" porque no afectará sólo a "una o dos entidades" sino que conllevará una utilización de los recursos públicos de "decenas de miles de millones de euros". Montoro, por su parte, ha exigido “cláusulas transparentes” y que “no se actúe como en Caja Castilla-La Mancha”, puesto que “se ha de establecer un procedimiento que fije cuánto será el dinero máximo a aportar y cuánto tiempo puede estar intervenida una entidad", ya que no se puede llevar a cabo la mayor reestructuración del sistema bancario español con “todas las dudas” que plantea el PSOE. 

Los socialistas defienden el uso del Fondo de Garantía de Depósitos como parte del FROB, algo que rechaza el PP, y mientras el Gobierno quiere que el proceso lo lidere el Banco de España, el PP pide que no se deje solo a ese organismo porque significaría "delegar demasiada responsabilidad en el supervisor". 
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