Las derivadas del ‘dedazo’ de Mou: los negocios de Florentino Pérez en Catalunya

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¿SIMBIOSIS FÚTBOL-NEGOCIOS?

Florentino Pérez

04 de septiembre de 2011 (03:46 CET)

¿Se imaginan al consejero delegado de ACS metiendo el dedo en el ojo del director general de Ferrovial a cuenta de una adjudicación de obras perdida? Florentino Pérez lo destituiría inmediatamente. Pero ya se sabe que el fútbol es otro mundo, capaz de convertir en forofos a empresarios competentes. De la boca del todopoderoso presidente del club blanco no ha salido un solo reproche hacia su entrenador José Mourinho, pero las relaciones de Pérez con Catalunya, muchas y en múltiples direcciones, pueden acabar por convertirse en un serio problema para ACS.

La tensión entre los dos gigantes del fútbol español crece. Tanto es así que una treintena de aficionados del FC Barcelona se han dirigido al club en los últimos días para solicitar que rompa de forma unilateral relaciones con el Real Madrid. Acusan al club blanco de "amplificar la campaña de desprestigio” contra el Barcelona. De momento, Sandro Rosell soporta la presión.

La realidad es que el ya célebre dedazo de Mourinho al segundo entrenador del club azulgrana ha tensado la cuerda hasta un nivel indeseable para Florentino Pérez, que en el apartado empresarial tiene un tesoro en Catalunya. De hecho, allí comienza la aventura empresarial de ACS, cuando en 1983 un grupo de ingenieros adquiere Construcciones Padrós, una empresa radicada en Badalona. Sería el germen del grupo que hoy, tras la adquisición de la alemana Hochtief, va camino de convertirse en la tercera constructora de Europa.

De Badalona a Alemania

Casi 30 años después, el mercado catalán sigue siendo clave en la estrategia empresarial de Florentino Pérez. De una empresa barcelonesa, Abertis, ACS vendió hace un año el 15,55% consiguiendo unos ingresos de 1.723 millones de euros. Y este mismo verano, el grupo constructor ha hecho caja con la venta de cinco parques eólicos en Catalunya, Galicia y Andalucía por 72,4 millones de euros. El comprador ha sido otro grupo catalán, Gas Natural.

Pérez, que siempre ha presumido de unas extraordinarias relaciones con La Caixa, con la que ha realizado grandes negocios con Abertis a la cabeza, no es precisamente un enemigo de Catalunya. No ya porque es una estupenda fuente de ingresos –por ejemplo, en marzo del año pasado se cerró la financiación del proyecto de autovía del Eje Diagonal en Catalunya por 249 millones de euros- sino por su pasado político, muy intenso en la década de los 80 del siglo pasado.

Siempre del brazo de Miquel Roca

En 1984 Pérez era el secretario general del Partido Reformista Democrático (PRD) que lideraban Antonio Garrigues Walker y un catalán de pro como Miquel Roca, uno de los padres de la Constitución de 1978. La relación continúa: Roca es consejero independiente de ACS, además de presidente de la Fundación Abertis y secretario del consejo de administración del grupo de infraestructuras.

Tiene por lo tanto un buen puñado de argumentos para impedir otro dedazo del tipo que sea en las relaciones Real Madrid-Barcelona que termine por señalarle a él y no a su entrenador. Algo que Florentino quiere evitar a toda costa en una temporada futbolística que como la anterior amenaza con convertirse en un mano a mano permanente entre los dos clubes con lo que ello implica: tensión, pasión y enfrentamiento al máximo nivel.

La Caixa avaló su candidatura al Madrid

Para Florentino, mantener vivas y en perfecto estado de revista sus relaciones con Catalunya es crucial. No es ya sólo una cuestión de negocio que importa y mucho a sus accionistas de referencia (los March y los Albertos), sino de mantener un equilibrio que de momento es tan perfecto que ha permitido que La Caixa avalara con casi 60 millones de euros la candidatura de Pérez a la presidencia del Real Madrid en 2009.

O que, aún más, el grupo que preside Isidro Fainé haya participado activamente en la financiación de los sucesivos aumentos de la participación de Pérez en ACS. Unos cuantos argumentos de peso que Pérez valora y mucho pero que cuando el valor echa a rodar se pierden en el limbo. Después de Madrid, Florentino tiene sus mejores negocios y relaciones en Catalunya. ¿Se puede permitir otro dedazo?
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