Mas gana, el PP se hace fuerte, el independentismo se fragmenta y la izquierda recibe un varapalo

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Laporta entra en la Cámara catalana y Ciutadans consolida sus tres escaños en el Parlament

Mas celebra la victoria

28 de noviembre de 2010 (23:00 CET)

CiU podrá gobernar en solitario tras consolidar un resultado de 62 diputados en el Parlament de Catalunya. El resultado de las elecciones autonómicas ha dejado un panorama claro: el nacionalismo moderado se ha convertido en el gran beneficiario del descontento generado por el tripartito de José Montilla. El dirigente socialista ha sido la primera víctima de los comicios, anunciado su retirada del liderazgo de los socialistas catalanes.



Los socialistas, con 28 escaños en el nuevo Parlament, han registrado un descenso de nueve diputados. Sus socios en el tripartito de ERC son quienes han sufrido con más intensidad el castigo de los electores. De 21 diputados pasarán a 10 y, para más inri, ha sumado menos votos que ICV, que con sus 10 escaños ha aguantado mejor el desplome del tripartito. En conjunto, las tres formaciones de izquierda han vivido un auténtico desplome. La caída de apoyos ciudadanos hace absolutamente imposible reeditar cualquier fórmula de gobierno similar a la de los últimos siete años.

Triunfadores populares


El Partido Popular, dirigido en Catalunya por Alicia Sánchez Camacho, es otro de los triunfadores. De 14 a 18 diputados, la líder conservadora ha mejorado el mejor resultado obtenido por Aleix Vidal Quadras en 1997, cuando sumó 17 escaños en la cámara catalana. Con la inmigración como bandera, el PPC ha superado el 12% de los votos emitidos el domingo. Con idéntico mensaje, pero con más radicalidad, la Plataforma per Catalunya del ultra Josep Anglada a punto ha estado de incorporarse al hemiciclo, al obtener el 2,5% de votos.

El nuevo Parlament mantendrá tres representantes de Ciutadans, que con más votos que el partido de Joan Laporta (SI) consolida sus tres diputados y mejora en número de sufragios. El 3,4% de votos de la formación liderada por Albert Rivera le obligará a compartir el grupo mixto con Solidaritat Catalana. La nueva formación del ex dirigente barcelonista ha obtenido el 3,28% de sufragios, pero se beneficia de la entrada de un diputado por la demarcación de Girona.
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