Microsoft se pone al día a golpe de talonario 

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TECNOLOGÍA

Steve Ballmer, CEO de Microsoft, con Tony Bates, CEO de Skype

11 de mayo de 2011 (19:23 CET)

Los gigantes tecnológicos se intentan comer el mercado a golpe de talonario. Esto no es una novedad, pero cuando el cheque en cuestión llega a los 5.925 millones de euros (8.500 millones de dólares) el crecimiento ha de estar más que justificado. Con la incorporación de Skype al entramado empresarial de Microsoft, el grupo dirigido por Steve Ballmer se pone al nivel de sus dos grandes competidores en tecnología móvil, Google y Apple, en una aplicación que se le había atragantado: las videollamadas.

Mientras Google Talk y Facetime funcionan sin ningún problema en los dispositivos Android y toda la gama de productos firmados por Steve Jobs (iPhone, iPad 2 y los iMac), Microsoft no encontraba un zapato a su medida. Lo intentó con Windows Live, pero la realidad fue una bofetada para los reyes del PC: cuando los usuarios se hacen mayores abandonan su cuenta de hotmail (y todos los atributos que van unida a ella) y abrazan principalmente a su gran competidor, Google. Relegados a un público adolescente que cada vez usa más el chat de Facebook -son accionistas minoritarios de la compañía de Mark Zuckerberg-, ahora han pagado un precio no apto para todos los bolsillos para comprar básicamente a 170 millones de usuarios activos de Skype. Una cifra que llega a los 663 millones si sólo se cuentan los registros.

Los luxemburgueses acarrean una deuda de 477 millones de euros y la mayoría de servicios son gratuitos. Pero Microsoft tiene una caja suficientemente saneada para hacer frente a esta gigantesca operación. Así, el ecosistema Windows Phone 7 saldrá al mercado con uno de los gaps más graves que acarreaba resueltos. Pero no sólo han invertido en tecnología móvil, con la compra de Skype, Ballmer da un gran paso hacia delante en otro sector donde se pueden poner delante de la carrera: las videoconferencias desde el televisor de casa.

Xbox live

En la misiva interna en la que comunicaron la compra de Skype, los directivos de Microsoft señalaban en primer lugar la importancia que tendrá la herramienta dentro de Xbox Live. En este campo el grupo de Ballmer juega con ventaja, ya que su dispositivo ya está conectado al televisor y a Internet para jugar. Es decir, les añade un elemento que propicia comunicarse desde el sofá a través de la consola (propia o del hijo/nieto/pareja/compañero de piso) a cualquier persona que tenga un móvil con Windows 7 o se instale la aplicación de Skype en su ordenador e, incluso, en un dispositivo de la competencia.

Y estamos hablando de Xbox, que a través de su dispositivo Kinect ha roto varios récords Guiness. Por ejemplo, el pasado 23 de abril más de 10.000 usuarios participaron en un sprint online contra la obesidad (la mitad de ellos eran de España).

Además, les queda campo para correr: la comunicación empresarial. De hecho, Ballmer ya ha dejado claro que tras Xbox Live y Windows Phone 7, incluirán Skype a sus sistemas de comunicación corporativa: Lync y Outlook.
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