Ahora Madrid destapa la estructura ruinosa de la M-30

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El concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, asegura que el actual esquema económico resulta perjudicial para las cuentas públicas debido a la sociedad mixta en la que participan Ferrovial, Dragados y API

Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía y Hacienda en Madrid, a la derecha

Madrid , 16 de noviembre de 2015 (15:47 CET)

Ahora Madrid ha descubierto un nuevo esquema financiero que perjudica las finanzas municipales, a la vista de los datos aportados por el concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato, este lunes en la comisión de Economía y Hacienda.

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en tela de juicio el esquema económico diseñado por los gobiernos del PP para el mantenimiento de la M-30, la gran obra del exalcalde Alberto Ruiz Gallardón que tuvo un coste inicial de 2.000 millones de euros, pero que terminó costando 7.000 millones más los intereses hasta el 2040. 

La sociedad mixta Calle 30, compuesta en 80% por el Ayuntamiento y el 20% por Emesa (Ferrovial, Dragados y API Conservación), genera un gasto anual excesivo para las arcas municipales, a juicio del equipo de Hacienda.

Sangría impositiva

Debido a la participación privada en la empresa de conservación de la M-30, el Ayuntamiento ha desembolsado en diez años 295 millones de euros en impuestos de sociedades e IVA repercutido, unos tributos que el Ayuntamiento se hubiese ahorrado si hubiese diseñado una estructura 100% pública, según los responsables municipales.

El Ayuntamiento ha asegurado que estudiará nuevas fórmulas para evitar que el mantenimiento de la M-30 suponga un gasto innecesario para el gobierno local. Se trataría de una nueva vía abierta hacía una municipalización, aunque el Ayuntamiento no se ha referido de forma explícita a esta opción.

Los beneficios que perjudican

El Ayuntamiento de Madrid transfiere cada año 127 millones de euros a la empresa mixta con el propósito de dar mantenimiento a la M-30, pero la sociedad apenas gasta 37 millones de euros en estos fines, según sus propias cuentas.  

La empresa Calle 30 fue ideada por el gobierno de Gallardón para evitar que la deuda de la M-30 computase en la deuda global del Ayuntamiento. La sociedad hoy ingresa más de lo que gasta y, por tanto, da beneficios. Pero ese resultado  perjudica al Ayuntamiento que debe pagar impuesto de sociedades por esas ganancias.

El año pasado, Calle 30 pagó 24 millones de euros en impuestos de sociedades, una cantidad que se podría ahorrar si el Ayuntamiento asumiera de forma directa la gestión de la vía. 

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