BCN relaja aún más la inspección a comercios por la contradicción horaria

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El ayuntamiento admite que las ley autonómica y del gobierno central causa confusión

08 de noviembre de 2012 (00:48 CET)

Barcelona tiene 36.000 comercios pero un sólo inspector dedicado de forma exclusiva a controlar los horarios comerciales. No trabaja de forma proactiva sino que acude a los establecimientos que generan denuncias, por lo general no sólo relacionadas con el incumplimiento de horarios. Sólo los inspectores del distrito –con múltiples competencias en diferentes ámbitos, incluido el urbanístico-- y la Guardia Urbana tiene la capacidad de hacer seguimiento del cumplimiento de horarios.

La escasez de recursos, entre otros factores, hacen que la vigilancia en el cumplimiento del horario comercial sea laxa, especialmente desde julio con la aprobación del decreto de medidas para el estímulo económico de Mariano Rajoy que contradice la límite horario de la Generalitat, mucho más restrictivo.

El conflicto


La liberalización de los horarios por parte del gobierno central, que permite la apertura de hasta 90 horas semanales, ha ocasionado una disputa política con la Generalitat, que se atribuye las competencias exclusivas en materia de comercio y que se niega a que las tiendas puedan abrir más de 72 horas semanales.

Pero ninguna administración vigila el cumplimiento horario, según denuncia la Confederació de Comerç de Catalunya, CCC. La mayoría de comercios suele cumplir con el horario, pero aquellos que se exceden --en especial los ubicados en zonas de afluencia turística-- no son inspeccionados ni multados.

La inspección


El Ayuntamiento de Barcelona asegura que realiza las inspecciones con rigurosidad pero afirma que no puede ofrecer datos de sanciones. Lo que sí reconoce la administración local es que la legislación contradictoria ha confundido a los comerciantes.

“Hemos propuesto al ayuntamiento ser intermediarios y llevar a cabo una labor de divulgación entre los comercios para que destinen los recursos de los distritos y la Guardia Urbana a otros fines”, explica Miguel Ángel Fraile, director general de la CCC.
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