Carmena pone a los grandes propietarios en el punto de mira para aumentar el gasto social

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MADRID

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en una imagen de archivo.

29 de octubre de 2015 (17:17 CET)

Tener un rascacielos en Madrid dejará de ser una ganga. El Ayuntamiento de la capital calcula que en 2016 ingresará 100 millones de euros más por eliminar las bonificaciones a ciertos edificios históricos y elevar la fiscalidad a los inmuebles no residenciales de mayor valor catastral. Ambas medidas se transmitirán en un incremento del 24% del gasto social hasta los 640 millones de euros.

El equipo de Ahora Madrid ha aprobado este jueves las ordenanzas fiscales del año que viene con el objetivo de repartir de manera más equitativa los impuestos de la ciudad.

La edil Manuela Carmena va a darle un revolcón al Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). El consistorio reducirá un 7% el tributo a todas las viviendas y la mayoría de locales comerciales. A cambio, lo incrementará entre un 7% y un 9% para los inmuebles de uso no residencial con valores catastrales más altos –el 0,3% superior-. La medida permitirá aumentar la recaudación en 48 millones.

Adiós a las bonificaciones

Otra propuesta de 'la alcaldesa del cambio' afectará a las familias numerosas con rentas más altas. Aquellos que tengan una vivienda con un valor catastral superior a los 204.000 euros –un 28% del total- dejarán de obtener bonificaciones del IBI de entre el 60% y el 90%.

Además, el responsable del Área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, explicó que se eliminará la actual exención del 80 por ciento a los edificios históricos que albergan negocios, sumando otros 12,26 millones más a las arcas municipales. Las ordenanzas impulsadas por Ahora Madrid están previstas que cuenten con el apoyo de los socialistas en el pleno municipal.

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