CiU duda ahora en mantener su pacto con el PP en la Diputación de BCN

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POLÍTICA MUNICIPAL

El presidente de la Diputación de BCN, Salvador Esteve. EFE / Andreu Dalmau

05 de diciembre de 2012 (22:04 CET)

Se trata de un desafío en toda regla. Hay “evidencias” que no pueden ignorarse. Y el posible acuerdo de CiU con Esquerra Republicana para garantizar el próximo Govern de la Generalitat implica cambios drásticos en la política catalana.

Oriol Junqueras, el líder de ERC, se refirió, con esa expresión, “evidencias”, a la incompatibilidad entre un acuerdo en la Generalitat y otro, de muy distinto signo, en la Diputación de Barcelona. Y aunque sin exigirlo, ha planteado grandes dudas a CiU, que podría romper el acuerdo con el PP en la administración supramunicipal.

Periodo de reflexión

El presidente de la Diputación de Barcelona, Salvador Esteve, afirmó este miércoles que ha abierto un periodo de reflexión para determinar si mantiene o no un el pacto con el PP. Ese acuerdo se extiende también a otros organismos como la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals.

Esteve añadió que no ha descartado un acuerdo con el PSC y ERC, teniendo en cuenta que CiU no tendría la mayoría necesaria en la Diputación de Barcelona si solo llega a un pacto con los republicanos.

Navarro se ofrece

El primer secretario del PSC, Pere Navarro, se adelantó con celeridad a esa posibilidad, porque los socialistas entienden que uno de sus objetivos prioritarios es gestionar de nuevo el ente supramunicipal. Pero estas alianzas, que se van tejiendo a medida que pasan los días, podrían extenderse a la Generalitat.

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, reprochó con contundencia la actitud de CiU, al considerar que “antepone” los intereses de partido al de los vecinos de los municipios de Barcelona. “CiU no piensa en instituciones ni municipios, sino en su propio partido e interés”, clamó.

La 'ayuda' de Wert

Pero el borrador de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que ha impulsado el ministro José Ignacio Wert, que ha generado una gran polémica al cuestionar la inmersión lingüística, imposibilita ahora los puentes entre CiU y el PP.

Sánchez-Camacho, consciente de que Wert no beneficia los intereses del PP catalán, quiere influir en ese borrador, para modificar lo que considere necesario. Pero, al mismo tiempo, reprocha a Artur Mas que sea “prisionero del discurso de ERC”.

Todo ello dibuja un nuevo mapa político catalán, muy inestable, por el momento. Pero la pieza que supone, en términos de los intereses partidistas, la Diputación de Barcelona, que sigue teniendo un presupuesto económico atrayente, puede facilitar los acuerdos en las próximas semanas.

Para el PSC es fundamental. Y CiU lo sabe.
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