CiU y ERC constatan que se han quedado solos con su declaración soberanista

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NEGOCIACIÓN PARLAMENTARIA

Artur Mas y Oriol Junqueras, en una imagen de archivo en el Parlament./EFE/Toni Albir

11 de enero de 2013 (21:09 CET)

Tienen la mayoría absoluta en el Parlament. CiU y ERC suman 71 diputados. Pero no se trataba de llevar una declaración sobre el derecho a decidir en la cámara catalana que se redujera a esa mayoría. Las dos fuerzas nacionalistas, llevadas por su acuerdo de gobernabilidad, han propuesto al resto de fuerzas políticas una declaración que va mucho más allá de lo esperado. No sólo es una declaración sobre el derecho a decidir. Es, también, una hoja de ruta de carácter independentista, que los socialistas, pero también ICV, --y la CUP, por otras razones-- no pueden suscribir.

El centro de la declaración es la proclamación de Catalunya como un “sujeto político y jurídico soberano”. Y ahí se podía haber quedado, según el PSC e ICV. Si la voluntad era que la cámara catalana constatara que Catalunya puede decidir su futuro –con un proyecto independentista, federal, o siguiendo como ahora, pero siempre a través del voto de los propios ciudadanos catalanes-- el consenso hubiera sido mayoritario.

Fuentes de Convergència admiten que el proceso ha podido ser equivocado. Uno de los impulsores del texto ha sido el conseller de Presidència, Francesc Homs, a partir de un texto del propio president Artur Mas elaborado durante la campaña electoral. Pero también ha sido decisiva la colaboración de Oriol Junqueras, el presidente de Esquerra Republicana.

El 'factor' Duran Lleida

Y, precisamente, quien más ha criticado la declaración, porque imposibilita el apoyo del PSC e ICV, que votaron a favor del derecho a decidir justo antes de las elecciones, ha sido Josep Antoni Duran Lleida, el líder de Unió. Duran aseguró, desde Chile, que todos los reproches que ha recibido, contundentes y ásperos por negarse a dimitir de su cargo al frente de su partido, después de cerrar el caso Pallerols, se deben a su posición firme, entre las posiciones maximalistas.

“Sé que estorbo, sé que en estos momentos más que nunca, debido al debate político Catalunya-España, soy criticado por unos y por otros al margen de estas cuestiones”, afirmó, en relación al caso judicial sobre la financiación irregular del partido. “Sé que haría feliz a mucha gente, pero no tengo intención de hacerles feliz por esta cuestión", ironizó el líder de Unió.

Así, Duran quiere centrarse en lo que representa políticamente. E insiste en que CiU y ERC se han equivocado. El líder de Unió ha reclamado a las dos fuerzas políticas un mayor esfuerzo. “Aunque yo me sienta cómodo con el texto, no podemos emprender solos este camino, y es fundamental sumar a esos dos partidos, PSC e ICV, al acuerdo”, afirmó Duran en una entrevista en 8tv.

El PSC, ahora muy alejado

Y esos dos partidos están ahora muy alejados del consenso. Se trata de un grave problema para el president Artur Mas, porque pretende que todo el proceso vaya acompañado de una gran legitimidad democrática, para presentarlo en Madrid, que presentaría grandes grietas sin el concurso de los socialistas, al margen de su actual peso en la cámara catalana. El primer secretario del PSC, Pere Navarro, consideró que su partido se opone a la declaración, porque sitúa la consulta como “un mero trámite” para la independencia de Catalunya.

 “A este documento le sobra un proyecto que es imposible que apoyemos, la independencia, y le falta calidad democrática y voluntad de diálogo y consenso”, reflejó en una entrevista con Catalunya Ràdio.

Por tanto, la votación del próximo 23 de enero en el Parlament podría contar únicamente con los votos de CiU y ERC. Hasta la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) ha presentado objecciones. Y someterá la decisión a sus bases, siguiendo su régimen asambleario. La CUP recela de las referencias en el texto a la Unión Europea y no entiende que no se hable de los llamados Países Catalanes.

Para el líder de ICV, Joan Herrera, el texto es “excluyente”. Pero la formación ecosocialista tratará de negociar el redactado final. “Nos deben aclarar si lo que quieren hacer es un plebiscito o una consulta”, ha señalado. Joan Herrera, además, pide un “gran acuerdo por el derecho a decidir que incorpore a los agentes sociales”.

La oposición total del PP y de Ciutadans

El otro polo del arco parlamentario va más allá. Tanto el PP como Ciutadans se oponen de forma contundente a la declaración. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, anunció que su partido estudia “mecanismos legales y políticos” contra la declaración, porque considera que es "ilegal y antidemocrática". Y Albert Rivera, líder de Ciutadans, considera que debería oponerse a la declaración soberanista  todo aquel que se considere "demócrata" ya que se trata de una iniciativa que está fuera de la Constitución Española, del Estatut y del ordenamiento jurídico.

¿Pero hay otras vías que puedan romper la dinámica de la política catalana, de nuevo inmersa en un bucle sin salida?

El PSC lo quiere intentar, a pesar de todos sus problemas internos y de la falta de liderazgo de su primer secretario, Pere Navarro. Con esa intención se pronunciará este sábado en el comité federal del PSOE. El discurso se centrará en la reforma constitucional, en un sentido federal, en el que pedirá que se incluya el llamado “derecho a decidir”. Esa posibilidad, sin embargo, no entra en los planes del PSOE. Pero esa es la dialéctica que quiere protagonizar el PSC, para convencer al PSOE, pero también al PP, de que a España sólo le puede convenir un proyecto netamente federal, que desmonte los argumentos de unitaristas e independentistas.
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