CiU y ERC ultiman un acuerdo que incluye una consulta en 2014

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NEGOCIACIONES

El president de la Generalitat, Artur Mas, junto a Oriol Junqueras. EFE / Toni Albir

12 de diciembre de 2012 (21:48 CET)

Como en el rugby, patada hacia adelante y ya se verá. Como en el rugby, hay que ir avanzando metros, con todo el equipo bien unido. Es lo que están tratando de lograr CiU y ERC.

Sus equipos negociadores ultiman un acuerdo de gobernabilidad, que incluye un referéndum soberanista antes del 2015, aunque el objetivo es que se pueda convocar para octubre del 2014. Pero la dirección de CiU no quiere fijar ninguna fecha concreta, y los republicanos están a punto de aceptar esa vaga intención.

El acuerdo se quiere ratificar, por parte de las dos fuerzas políticas, en los consejos nacionales que tanto CiU como ERC han convocado para el sábado.

Acuerdo económico

El escollo principal en las últimas horas era la fecha de la consulta. Los republicanos, liderados por Oriol Junqueras, han asumido los necesarios recortes en el presupuesto del 2013, a cambio de algunas concesiones sobre los ingresos, que se plasmarán con la recuperación del impuesto de Sucesiones y con una modificación del impuesto de Patrimonio, además de con otras tasas.

Y, aunque el líder de CiU, Artur Mas, se había comprometido a convocar durante la próxima legislatura un referéndum de autodeterminación, la dirección de la federación nacionalista, principalmente la de Unió Democràtica, no desea atarse de pies y manos con una fecha concreta.

Investidura de Mas

Lo prioritario ahora es la investidura del propio Mas, que con el acuerdo con ERC está garantizada. Pero al día siguiente el problema será la negociación del presupuesto del 2013, que implicará un ajuste de unos 4.000 millones de euros, para cumplir con el 0,7% de déficit exigido.

El 2014 queda, por tanto, muy lejos en estos momentos. Tanto Artur Mas como Duran Lleida –el democristiano bastante más que el líder de Convergència-- son conscientes de que Esquerra sufrirá mucho en el Parlament, con las prácticas parlamentarias habituales. Tanto el PP, como Ciutadans, como la CUP, o el propio PSC podrían erosionar a los republicanos. Por tanto, pensar a medio plazo, con 50 diputados, no parece posible.

En el acuerdo, finalmente, se fijará esa voluntad de convocar la consulta soberanista antes de que finalice el 2014, o, en todo caso, antes del 2015. Pero en ese momento, Mas podría haber convocado ya elecciones anticipadas.

La derrota en Escocia

La fecha abierta sobre el referéndum podría permitir, sin embargo, que se sumara el resto de fuerzas políticas que apostaron por la consulta. El propio PSC defiende que se convoque, siempre que tenga una cobertura legal.

La paradoja es que antes de las elecciones, dirigentes de Convergència querían, a toda costa, que el referéndum se convocara antes de la consulta que se realizará en Escocia, en 2014. ¿La razón? Los escoceses independentistas perderán el referéndum. Y tras esa derrota, descendería en gran medida el apoyo de los potenciales soberanistas a la independencia de Catalunya.

Ahora se trata de salir del paso y, tras la investidura y los presupuestos del 2013, ya se pensará algo.
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