Cómo funcionan las apps de rastreo de contagios en Europa

El rastreo de contactos ha sido importado del este asiático: países como Singapur o Corea del Sur han sido ejemplos para todo el mundo por su gestión

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España sigue buscando una app que ayude a rastrear los contactos de los infectados de coronavirus para mejorar la detección precoz de contagios. Esta medida, que ya está poniendo en marcha el Gobierno y algunas autonomías a través de profesionales especializados en vigilancia epidemiológica podría ser mucho más ágil con la ayuda de una aplicación para móviles.

«La tecnología estaría lista, pero la clave es implementar un modelo que sea interoperable en la práctica totalidad de la Unión Europea», recuerdan fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos. La Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial depende de esta cartera, y ya se adhirió a mediados de abril a un consorcio europeo llamado PEPP-PT que estaba indagando en cómo resolver este desafío.

La premisa es sencilla. Los móviles de los usuarios enviarán códigos encriptados cada pocos minutos a través de Bluetooth. De este modo, tu terminal podría emitir y recibir señales de los dispositivos cercanos, de modo que cuando te cruces con un caso positivo de Covid-19 lo podrías saber y de este modo confinarte en casa, para evitar contagiar a nadie más.

Para llegar a esta solución se ha seguido con interés el caso de Singapur y su app, TraceTogether. El consorcio PEPP-PT y otros desarrolladores de protocolos como el proyecto DP-3T han planteado alternativas para, basándose en ese funcionamiento, conseguir que las apps de rastreo garanticen la privacidad de los ciudadanos.

En esta carrera tecnológica también se inmiscuyeron Google y Apple, que firmaron en abril una histórica alianza que ya ha dado sus frutos. De momento, la división existe entre estas dos alternativas: la app que centraliza los códigos que envían los móviles en un servidor único —que puede ser de propiedad gubernamental—, como la app en la que trabaja Reino Unido.

Los defensores de las apps centralizadas entienden que de este modo las autoridades sanitarias pueden hacer un mejor control epidemiológico.

Al frente, están quiénes prefieren una app que mantenga los datos descentralizados. En otras palabras: que los códigos de los móviles permanezcan en los dispositivos. De este modo, se evita que tanta información sensible de los ciudadanos se acumule en un único servidor, susceptible de ser ciberatacado. Las 2 grandes tecnológicas son favorables de esta segunda opción.

Por ahora, el Gobierno de España solo confirma que «se sigue trabajando en el ámbito europeo». Si hay novedades, se comunicarán «de inmediato», prometen las mismas fuentes. Este extremo ya lo ha defendido en varias comparecencias la propia ministra de Asuntos Económicos, la vicepresidenta Nadia Calviño.

Esta tecnología es vital para la desescalada de la cuarentena. Ayuda a la detección precoz de contagios y a evitar grandes rebrotes que obliguen a los ciudadanos a volver a confinarse. España comenzó su desescalada a comienzos de mayo, pero de momento no cuenta con su app propia. Estas son las que sí están eligiendo en otros países.

Reino Unido

Isle of Wight es una pequeña isla británica cerca de Southampton con una población de menos de 150.000 personas. También es la zona en la que se está funcionando con una versión de prueba de la NHS COVID-19, la app que las autoridades británicas están desarrollando para rastrear contactos en todo el país.

La aplicación de Reino Unido opta por el modelo centralizado, lo que ya le ha valido las críticas de los laboristas en el Parlamento. Altos cargos del Gobierno de Boris Johnson han abierto la puerta a cambiar al modelo descentralizado. Aunque los expertos han advertido que es necesario que este tipo de apps se las descargue masivamente la población, parece que solo un tercio de los ciudadanos de la isla lo han hecho.

Francia

Cédric O, el secretario de Estado francés de Digitalización, defendía en este post la elección del modelo centralizado, como Reino Unido. El responsable de la app gala considera que la Comisión Europea ha validado ambos enfoques —tanto el centralizado como el descentralizado— «siempre que respeten unas garantías». Francia espera lanzar su aplicación a principios de junio, y están trabajando en su beta.

La app francesa, StopCovid, se basa en el protocolo ROBERT, desarrollado en el consorcio en el que participa España. El secretario francés entiende los riesgos que entraña centralizar datos en Estados totalitarios. «Este temor no se puede negar». Pero insiste que la salud pública es «una prerrogativa soberana del Estado» y que Francia disfruta de los «mecanismos de control» propios de una democracia.

Además, el Ejecutivo francés también carga contra Google y Apple, ya que incide en que las autoridades no tienen margen de maniobra para operar sus propias apps en caso de optar por la tecnología de las dos tecnológicas.

Alemania, Italia, Austria, Estonia o Suiza

El caso alemán es uno de los más paradójicos. El Ejecutivo de Angela Merkel optó en un principio por continuar en el consorcio PEPP-PT. De hecho, muchas entidades alemanas estaban integradas en él. 6 días después, el Gobierno germano decidió cambiar y abrazar la alternativa descentralizada, el DP-3T.

El DP-3T está explicado en este cómic traducido al español. Su desarrollo lo han liderado un equipo de investigadores suizos, si bien una española, Carmela Troncoso, ha participado en los trabajos. Michael Veale es otro de los desarrolladores detrás del proyecto, y ya fue muy crítico en Business Insider España con el protocolo ROBERT que sí defienden Reino Unido y Francia —y no se sabe si España—.

Estas apps, igual que la del protocolo ROBERT, serán de uso voluntario. El 13 de mayo se lanzará en fase beta en Suiza, y países como Estonia, Alemania, o Italia. Austria ya tiene su app y se llama Stopp Corona.

Corea del Sur

Las apps de rastreo de contacto son esenciales para controlar la desescalada o manejar mejor la epidemia, pero no impiden que ocurran serios rebrotes como el que está teniendo lugar en Corea del Sur.

En el país asiático, además, ha provocado otra epidemia: la de la homofobia. El distrito de Itaewon, en Seúl, fue el epicentro de los nuevos casos de Covid-19, según explicitaron las autoridades. Un lugar donde hay muchos establecimientos apreciados por la comunidad LGTBIQ+.

En Corea, el rastreo manual de contactos ha sido crucial: allí una ley permite a las autoridades sanitarias también acceder a tus datos de geolocalización.

Singapur

Este pequeño país asiático fue, posiblemente, el primero del mundo en implementar una tecnología para rastrear contactos físicos y tratar de cortar lo antes posible cadenas de contagios de coronavirus. Singapur se convirtió, gracias a su gestión, en uno de los ejemplos para todo el mundo a la hora de combatir el COVID-19.

Sin embargo, TraceTogether —como se llama su app—, no lo es todo. El propio Gobierno lo reconocía en un artículo publicado por el director de los Servicios Digitales del Ejecutivo, Jason Bay. «No es la panacea», admitía. Y reconocía que hoy por hoy, estas apps de rastreo no pueden sustituir el rastreo de contactos «manual». Singapur sufrió un rebrote de casos a principios de abril.

Noticia original: Business Insider

Autor: Alberto R. Aguiar

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