Detenido un francotirador que quería matar a Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su intervención ante el pleno del Congreso de los Diputados, el 24 de octubre. Foto: EFE/Zipi
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Los mossos capturan a un francotirador que quería matar a Pedro Sánchez como venganza por la orden de exhumación de los restos de Franco

Economía Digital

Detenido un francotirador que quería matar a Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su intervención ante el pleno del Congreso de los Diputados, el 24 de octubre. Foto: EFE/Zipi

Madrid, 08 de noviembre de 2018 (09:45 CET)

Los mossos d'escuadra capturan a un francotirador que tenía como objetivo matar a Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno. Según adelanta Público se trata de Manuel Murillo Sánchez, un experto tirador de 63 años que planeaba atentar contra el presidente socialista como venganza por la orden de exhumación de los restos de Franco

Murillo Sánchez fue detenido hace tres semanas en su domicilio de Terrassa, donde guardaba un arsenal de 16 armas de fuego. Entre ellos tenía rifles de alta precisión y un subfusil de asalto. El detenido es un tirador sobresaliente que practicaba en el club de tiro olímpico de Vallés. Además, es capaz de construir sus propias armas. También tenía licencia de armas por su profesión: vigilante de seguridad privada.

Fuentes cercanas a la investigación lo describen como el perfecto lobo solitario. Esto se debe a que no es sospechoso a que lleve armas por su trabajo y tampoco tiene antecedentes policiales de ningún tipo pese a frecuentar ambientes ultraderechistas.

Pillado por Whatsapp

Los mossos d'escuadra detectaron a Murillo Sánchez porque una usuaria de un mismo grupo de whatsapp que él lo denunció. El francotirador pasó de lanzar amenazas contra el presidente del Gobierno a solicitar inequívocamente apoyo logístico para cometer un atentado contra él. 

Además pidió ayuda a sus contactos para obtener la agenda de actos del presidente y su localización concreta ya que él aseguraba que no conocía bien las herramientas de internet. "Estoy dispuesto a sacrificarme por España", explicaba en el chat.

Tras el chivatazo, los mossos empezaron a investigarle y al descubrir su pericia como francotirador solicitaron la orden de entrada, registro y detención de Murillo Sánchez. En su piso encontraron 16 armas de fuego cortas y largas y cuatro rifles de altísima precisión capaces de acertar un blanco hasta a 1.500 metros de distancia. En el coche llevaba dos pistolas, una de ellas modificada e ilegal.

En prisión incondicional

Tras su detención, los mossos dieron aviso a seguridad de La Moncloa, pero el Ejecutivo decidió que lo mejor era la discreción. En la investigación también participaron la policía y la Guardia Civil.

La Audiencia Nacional rechazó el caso al considerar que no se trata de una amenaza terrorista, sino meramente una "proposición de homicidio de autoridad con tenencia ilícita de un depósito de armas".

Murillo Sánchez se encuentra en prisión incondicional en el Centro Penitenciario Brians-2, en Sant Esteve Sesrovires -cerca de Martorell- donde confesó nada más ingresar sus intenciones de atentar contra Pedro Sánchez.

Exhumación de Franco

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este jueves el último trámite administrativo que corresponde al Gobierno en el proceso de exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. 

Además, el Ejecutivo impedirá por ley que sus restos sean enterrados en la catedral de La Almudena. Para ello impondrá sanciones para los espacios abiertos al público en los que haya episodios de enaltecimiento del franquismo.

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