El debate nuclear se cuela en la reforma de las pensiones

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Los sindicatos lo califican de “disparate grotesco” y ven “complicado” llegar a un acuerdo sobre pensiones antes del 25 de enero

20 de enero de 2011 (16:19 CET)

Por inverosimil que parezca, el Gobierno asegura que la prolongación de la vida útil de las centrales nucleares españolas está encima de la mesa de negociación de la reforma de las pensiones. El vicepresidente del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, atribuyó el miércoles a los sindicatos la propuesta de atrasar el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos) a cambio de alargar la edad de jubilación a los 67 años. Fuentes gubernamentales explican extraoficialmente que Rubalcaba aceptaría replantear la política nuclear a cambio de cerrar el pacto por las pensiones. Los sindicatos buscarían salvar 1.800 puestos de trabajos directos en la región que peligran por la decisión del Consejo de Ministros de no alargar la vida útil de la instalación atómica.

Este jueves, UGT y CCOO han calificado la opción de “disparate grotesto”. Añaden que filtraciones de este tipo “dificultan” unas negociaciones que “ya de por si son complicadas”. Hace unas semanas, se especuló con la posibilidad de endurecer el reglamento que contempla la reciente reforma laboral sobre los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) para impedir finalmente a los empresarios alegar la previsión de pérdidas coyuntarales para despedir con 20 días de indemnización. El Gobierno intentó en vano que los sindicatos firmaran los 67 años y desde entonces la negocación no avanza.

El acuerdo, complicado antes del 25

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha dicho que los comentarios sobre Garoña enredan “más las cosas”. El líder sindical opina que estos rumores no son casuales y que “da la sensación de que alguien en el Gobierno está trabajando para impedir el acuerdo”. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha manifestado que estamos “ante una idea grotesca que descalifican a aquel que los plantea”. Toxo y Méndez se han referido al asunto en una asamblea conjunta celebrada en Barcelona este jueves con 5.000 delegados.

En el mismo acto, ambos sindicatos han apuntado que si se mantienen los 67 años como edad obligatoria de jubilación, no será posible un acuerdo y han advertido de que habrá “conflicto social” si el Gobierno tira adelante sus postulados de forma unilateral.

Rosell dispuesto a “quemarse”

De las nucleares también ha hablado el nuevo presidente de la patronal CEOE. Juan Rosell ha invitado a no hacerle “ascos” a la energía “más barata”. Entrando de lleno en el debate sobre las pensiones, el máximo representante empresarial ha prometido que hará lo que haga falta, “incluso lo imposible para que las reformas se acometan con mayor ambición, más rápidamente y en la dirección correcta”. Rosell asumirá el papel “que haga falta para que sea posible ese acuerdo aunque en el intento nos podamos quemar porque la situación es muy difícil”.
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